Israel-Siria. Haaretz: Hay que apoyar a los kurdos de Siria

Fuente:                        https://forocontralaguerra.org/Al Mayadeen/          http://www.resumenlatinoamericano.org                                                        04 de octubre de 2017

Según Haaretz, el resultado de un referéndum nacional en la región kurda en el norte de Irak vuelve a plantear la cuestión del futuro de los kurdos en el Medio Oriente. Si bien la mayor parte de la atención se dirige al Kurdistán iraquí, también debe centrarse en los kurdos concentrados en el norte de Siria. Ellos constituyen alrededor del 15 por ciento de toda la población siria. La gran mayoría de ellos, unos dos millones de personas, vive en un área que cubre aproximadamente el 15 por ciento del territorio sirio, cerca de la frontera con Irak y Turquía.

Para el articulista Zvi Hauser, abogado que sirvió como secretario del gabinete israelí de 2009 a 2013, Occidente debe aprovechar la división de facto de Siria y ayudar a fortalecer la entidad kurda que se ha consolidado en el norte. El aumento de la fuerza de Irán en Medio Oriente y su adquisición de partes considerables de Siria e Irak crean una comunidad de intereses en el nivel estratégico entre los kurdos y cualquiera que vea el fortalecimiento del eje Irán-Al Assad como un desarrollo negativo en la región.

Señala que durante las etapas de la guerra contra Daesh, Estados Unidos identificó el potencial involucrado en la asistencia a los kurdos sirios y lo convirtió en aliado, estableció bases en su territorio y patrocinó el proceso de rehabilitación y normalización de la vida allí.

Pero sólo por el éxito de esta alianza y la pronta eliminación definitiva de los últimos focos de resistencia de Daesh en el espacio sirio, puede surgir una cuestión sobre la continuación de la presencia estadounidense en estas regiones.

A su juicio, una salida total de Estados Unidos de este espacio es susceptible de crear una verdadera amenaza para el desarrollo de la entidad autónoma de los kurdos en Siria, bajo la apariencia de cooperación entre la alianza Irán-Al Assad con los turcos, quienes también están menos complacidos Kurdos como una potencia independiente en la región.

En su opinión, el mundo libre debe prepararse para este desafío y hacer todo lo posible para evitar que el régimen del presidente sirio, Bashar al Assad, complete el control sobre esta área, con el apoyo de Irán y la cooperación de las milicias chiítas y Hizbulah. En primer lugar, todo esfuerzo debe hacerse para establecer una zona de exclusión aérea para los grupos hostiles en el espacio kurdo-sirio. Este es un elemento crucial en cualquier acuerdo, que otorgará a los kurdos en el norte de Siria la capacidad de defenderse.

Los kurdos sirios son un factor importante en la región, actúan con determinación contra los terroristas y al mismo tiempo están tratando de establecer un sistema gubernamental democrático. Son aliados de los Estados Unidos y no son hostiles a Israel.

Hauser subraya que los cambios que han tenido lugar en Siria han creado una oportunidad para Occidente de establecer un contrapeso kurdo a la luz del creciente extremismo y el deseo de dominación por parte de Irán y Turquía. El potencial de Irán para la agresión nuclear y el distorsionado acuerdo nuclear requieren una acción contundente para controlar su potencial de agresión convencional en la región.

Tal acción contra Irán debe concentrarse en los espacios sirios, y no hay una estrategia más eficaz para detener a Irán que crear un frente kurdo pro-occidental en este espacio. El fortalecimiento de los kurdos en Siria aumentaría las posibilidades de convertir a Siria de un factor anti-Israel hostil y activo a un espacio descentralizado y relativamente debilitado.

Finalmente, Hauser plantea que Tel Aviv también debe examinar las respuestas actualizadas a la creciente intervención activa de Turquía en Gaza, Judea y Samaria y entre los árabes israelíes. La existencia de una región kurda como distrito autónomo dentro de una Siria federal, o incluso como un estado kurdo independiente, señalaría a Turquía que cada lado tiene un bajo vientre blando y que hay un precio para dar la espalda a Occidente y sus valores y al aumento de la beligerancia extremista en el Medio Oriente.

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