Cataluña: Que nos gobierne “la cobra”

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/cataluna-que-nos-gobierne-la-cobra                                                                                                        José Tellez                                                                                                                  08/03/2020

Más de 100.000 personas se reunieron en Perpiñán el pasado 29 de febrero en un acto de reafirmación republicana e independentista. Previamente se había reunido la mesa de diálogo entre los gobiernos de España y de Cataluña. Entre estos dos hechos se está prefigurando una parte de la lucha preelectoral catalana. Sin embargo, no son pocas las voces que reflexionan de que para avanzar en el proceso de autodeterminación nacional se necesitaría una hegemonía de las izquierdas, reflexión que incluye cuales deberían ser las propuestas sociales y nacionales. Una de ellas es la de José Tellez, que fue concejal de Guanyem Badalona, que reproducimos traducida aquí. SP

Me sabe mal, pero parece que se nos hará muy larga esta precampaña de las elecciones catalanas. En el mundo independentista, los postconvergentes se dedican a presentar a los de ERC como traidores y botiflers. Los de ERC se dedican a presentarlos como unos soñadores hiperventilados y barretinaires. La CUP pretende recoger el máximo que pueda del descontento con estos dos. En el bando españolista, es donde quizás se presentarán las grandes novedades: de la bajada de Ciutadans se beneficiarán, parece que a partes iguales, PSC y VOX, cada cual barriendo para su casa. El PP aguanta sin pena ni gloria. Y los Comunes remontan un poco aprovechando la tirada del gobierno español de coalición. Sinceramente, como promoción de la próxima temporada de The Process deja bastante que desear.

Con este panorama, lo que es realmente decepcionante es el papel de la izquierda política. Cuando globalmente hemos pasado de temer la distopía de Trump a espolearnos con Bernie Sanders … a nuestro trocito de tierra al que decimos «país», cada cual se contenta con ampliar unos palmos la valla de su terreno. ERC se impacienta por quedar delante de los postconvergentes, ni que sea por un voto; y la CUP y Comunes ya firman si logran parar la tendencia negativa pronosticada hace unos meses con un par o tres más de diputaditos cada cual. El proyecto de los Comunes y su coalición con Podemos vuelve a ser lo que era hace unos años ICV-EUiA: un instrumento para influir desde la izquierda en gobiernos del PSC. Es decir, la potencia renovadora que supusieron tanto la CUP como Podemos en la gestión de los horizontes rupturistas abiertos por el 15-M y el 11-S se ha visto reducida a satélite de otras opciones que serán quienes acabarán gestionando el (verdadero) poder.

Quizás toca superar ya los paradigmas de ruptura que abrieron el 15-M y los 11-S. Como ya dije en un artículo anterior, los horizontes de ruptura inminente social y nacional se han desvanecido. Y era en este contexto en el que el electorado percibía como útiles fuerzas emergentes como la CUP o Podemos. Ahora nos merecemos superar el resistencialismo y tener esperanza. ¿De verdad que en la izquierda tenemos que escoger, en las urnas, entre el diálogo (vacío) con el Estado o tener fe en la «lucha definitiva» que se nos prometió en Perpiñán? ¿Escoger entre olvidarnos del 1 de Octubre o elevarlo a categoría de mito? No es muy esperanzador.

La izquierda tiene que articular un espacio político que es central en el país y que une el derecho de autodeterminación (efectivo, por lo tanto, unilateral), amnistía y las políticas valientes sociales, ecologistas y feministas. La gente que reivindica todo esto es mayoría en Cataluña. Y no hay ninguna propuesta política que, de manera creíble y no retórica, prometa hacer efectivas estas políticas. Efectivas, quiero decir, que se plantee como objetivo gobernar la Generalitat. Llegar a pactos con voluntad de conseguir mayorías, no influir desde fuera.

Y, en último lugar, lo más importante: en una política catalana hipermasculinizada hay que escuchar al feminismo, que es –conjuntamente con el ecologismo– el nuevo paradigma ideológico que sustituye el 15M. El feminismo que es empático, que sabe dialogar, es pragmático, pero tiene claros sus principios, que sabe poner la vida en el centro de las políticas públicas, que cura y protege. Este espacio político central del catalanismo tiene que ser liderado (y gobernado) por mujeres feministas. Es la idea del grupo de Whatsapp llamado «La Cobra», que Mireia Boya (ex diputada de la CUP) explica en su libro (Trencar el silenci. Ara Llibres), con diputadas de todos los partidos que permitió muchos adelantos y construyó puentes de cara al referéndum del 1 de octubre entre la CUP, ERC, JxCat o los Comunes. Quizás habría que darle una oportunidad, y que nos gobierne «La Cobra».

fue concejal en el Ayuntamiento de Badalona por la candidatura Guanyem Badalona.

Fuente:

https://www.naciodigital.cat/opinio/21085/governi/cobra

Traducción:Miguel Salas

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