3 preguntas a Mohamed Hassan sobre toma de Kabul por talibanes

Fuente: https://www.investigaction.net/es/tres-preguntas-a-mohamed-hassan-sobre-la-toma-de-kabul-por-los-talibanes/

Tres preguntas a Mohamed Hassan sobre la toma de Kabul por los talibanes

Las imágenes han dado la vuelta al mundo. En Kabul, los talibanes han retomado el poder mientras los occidentales son evacuados en medio del pánico. ¿Es el fin de la guerra en Afganistán iniciada por Estados Unidos hace veinte años? Ya en 2011, Mohamed Hassan nos dijo que la partida estaba perdida para Washington. ¿Por qué se produce ahora la victoria de los talibanes y cuáles serán las consecuencias de esta debacle estadounidense?

Hace diez años, en “La estrategia del caos”, usted ya explicó que Estados Unidos fue derrotado en Afganistán. ¿Por qué los talibanes han tomado ahora Kabul?

Los títeres instalados en el poder por Estados Unidos estaban destinados a caer y la resistencia de los talibanes se hizo más fuerte. Hay varias razones para ello. En primer lugar, la corrupción. Durante veinte años de presencia militar, Estados Unidos y sus aliados invirtieron miles de millones de dólares para formar y equipar a las fuerzas de seguridad afganas. Pero gran parte de este dinero ha sido malversado por ministros corruptos. En algunas zonas, los soldados y la policía no cobraban. Les faltaban municiones e incluso alimentos. En esas condiciones, era difícil que el régimen títere del presidente Ashraf Ghani pudiera resistir el avance de los talibanes.

Además, está la mentalidad afgana. Son un pueblo extremadamente independiente contra el que muchas grandes potencias se han estrellado. Afganistán es conocido como el cementerio de los grandes imperios. Estados Unidos no podía ocupar un país como ese durante veinte años, cometer atrocidades allí y luego volver a casa con laureles. Por eso, su plan de convertir Afganistán fracasó. Washington tenía supuestamente planes para la sociedad civil afgana y los derechos de las mujeres. Pero esto habría requerido el apoyo de las fuerzas progresistas en Afganistán. Estas fuerzas nunca habrían aceptado la ocupación militar y habrían estado en contradicción con los objetivos imperialistas de EEUU. Así que Washington sólo pudo contar con elementos corruptos, y tiró miles de millones de dólares por la ventana durante veinte años. Los movimientos progresistas contra los que se ha luchado hasta ahora tienen la oportunidad de reorganizarse. No será fácil. También hay que ver si los talibanes van a gobernar como hace veinte años, porque el contexto es diferente.

 

China recibió recientemente a una delegación talibán. ¿Habrá un acercamiento entre Kabul y Pekín tras la debacle de Washington?

 

Cuando Estados Unidos invadió Afganistán en 2001, su objetivo era remodelar lo que llamaba el “Gran Oriente Medio”. La guerra contra el terrorismo era sólo un pretexto. De hecho, los talibanes estaban dispuestos a que Bin Laden fuera juzgado por un tribunal islamista en un tercer país, pero Estados Unidos rechazó la propuesta y entró en guerra. Siguieron con Irak y se podrían haber añadido otros países a la lista si no se hubiera frenado al ejército estadounidense. El proyecto del Gran Oriente Medio pretendía controlar una región estratégica y rica en materias primas para frenar el ascenso de los competidores estadounidenses. El proyecto se había derrumbado y había que encontrar una salida.

Trump quería negociar con los talibanes. Primero, para que la retirada de las tropas estadounidenses no sonara como una bofetada. En segundo lugar, para asegurar un caldo de cultivo islamista en el este del país que podría alimentar los disturbios en Xinjiang, al otro lado de la frontera que Afganistán comparte con China. Pero los talibanes han asegurado a las autoridades chinas que no entrarán en ese juego. Los talibanes necesitan reconstruir el país y necesitan el apoyo económico de China. Afganistán podría ser una parte importante de las nuevas rutas de la seda. También pueden contar con el apoyo de Pakistán. Los servicios de inteligencia paquistaníes están profundamente infiltrados en la sociedad afgana, la conocen perfectamente. Recordemos también que los talibanes eran inicialmente estudiantes afganos que se refugiaron en Pakistán antes de tomar el poder en Kabul en 1996. Por último, debemos recordar que Pakistán es el principal aliado de China en la región. Por lo tanto, podemos ver que el proyecto de EE.UU. es un fracaso total y que los cambios que se están produciendo no les favorecerán.

 

¿Qué impacto tendrá este fracaso en la política exterior estadounidense?

 

Estados Unidos se enfrenta al ascenso de China. El objetivo de controlar el Gran Oriente Medio había fracasado, mucho antes de que los talibanes tomaran Kabul. Así que cambiaron su estrategia. Esto se reflejó en el pivote asiático de Obama. Declaró a EE.UU. una potencia del Indo-Pacífico y desde entonces Washington ha intentado formar un bloque de países asiáticos contra China, pero sin mucho éxito. En los últimos años, estos países han desarrollado importantes relaciones económicas con Pekín y no están dispuestos a sacrificarlas para complacer a Washington[1]. Sobre todo porque Estados Unidos tiene poco que ofrecer a cambio. No es económicamente fuerte. Todavía tienen mucho poder militar, pero ¿quién quiere entrar en un conflicto con China cuando el comercio va bien?

Estados Unidos está intentando hacer lo mismo con África ahora. China necesita sobre todo la capacidad agrícola de África, pero también ofrece mucho a cambio. Una vez más, a Estados Unidos le resultará muy difícil sumar aliados en su desesperado intento de contrarrestar a China. Joe Biden sigue los pasos de Obama. Sus políticas carecen de visión, no hay una nueva estrategia. El imperialismo estadounidense está en decadencia y es incapaz de reorganizarse. El militarismo está destruyendo la economía estadounidense y las condiciones sociales están empeorando para los trabajadores, lo que probablemente aumentará aún más las tensiones.

Nota:

[1] Ver el libro de Jude Woodward, “USA vs Chine. Les dessous et les dangers du conflit”.

Traducido por América Rodríguez para Investig’Action

Fuente: Investig’Action

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *