
En Kenia, se aprobó una ley en 2012 que prohíbe a los agricultores el derecho de guardar, compartir, intercambiar o vender semillas no registradas. Los agricultores podrían enfrentar hasta dos años de prisión y una multa de hasta 1 millón de chelines kenianos (equivalente a casi cuatro años de salario de un agricultor).
Sin embargo, en 2022, los pequeños agricultores de Kenia iniciaron un caso legal contra el gobierno pidiendo una reforma de la ley de semillas de 2012 para dejar de criminalizarlos por compartir semillas. Hay una audiencia prevista para el 24 de julio de 2024.
La agroecóloga y ambientalista Claire Nasike Akello dice que, en términos legales, compartir y vender semillas autóctonas es un delito penal en Kenia. En efecto, la Ley de Semillas y Variedades Vegetales de Kenia destruye la autosuficiencia entre los pequeños agricultores que utilizan semillas autóctonas para cultivar alimentos.
En su sitio web , dice que la legislación busca crear una dependencia de las empresas multinacionales por parte de los pequeños agricultores para obtener semillas, dando así ventaja a estas empresas que continúan robando recursos biológicos de las comunidades locales con una mentalidad de lucro.
Es, en efecto:
“Una medida diseñada para empobrecer a los pequeños agricultores y dejarlos fuera de la agricultura”.











