«Muchas personas en el mundo están despertando a realidad del bloqueo contra Cuba»

«Muchas personas en el mundo están despertando a la realidad del bloqueo contra Cuba»: Gerardo Hernández Nordelo, en exclusiva

04/05/26

El Héroe de la República de Cuba y coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) concedió una entrevista a Cubainformación TV, en la que abordó la solidaridad internacional con la isla, el papel de los CDR, la incorporación de jóvenes, las campañas de mentiras en redes sociales y la actual situación del bloqueo contra la Isla.

En un extenso diálogo, Gerardo Hernández Nordelo, coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), ofreció un panorama detallado sobre el momento que vive Cuba, la respuesta del pueblo ante las agresiones y el papel clave de la organización de masas en la defensa de la Revolución desde los barrios.

Agradecimiento por el Convoy «Nuestra América»

Hernández comenzó valorando positivamente el reciente Convoy «Nuestra América» de solidaridad con Cuba. «Los cubanos nos sentimos muy agradecidos y muy orgullosos», afirmó, destacando la presencia de mucha juventud junto a veteranos luchadores solidarios, incluidas personas que participaron en la campaña por la liberación de los Cinco Héroes.

«Había muchas personas que no habíamos visto antes, a las que no conocíamos, y también jóvenes», señaló, interpretando este fenómeno como un despertar de conciencia a nivel internacional sobre la realidad del bloqueo.

El bloqueo: una verdad que ya nadie oculta

Una de las declaraciones más contundentes del entrevistado giró en torno al cerco económico impuesto por Estados Unidos. Hernández explicó que durante décadas los enemigos de la Revolución intentaron minimizar sus efectos diciendo que «no es contra el pueblo, es contra los dirigentes, es contra el régimen».

«Ahora se han quitado la careta y reconocen que es contra el pueblo, y aún más, reconocen que es para que el pueblo se sienta asfixiado, desesperado y se lance a las calles a provocar un desorden social», denunció.

Y sentenció: «El bloqueo sí existe, el bloqueo se ha recrudecido y causa muchísimo sufrimiento al pueblo de Cuba».

Los CDR: vigía revolucionaria ante un contexto similar a 1960

Hernández recordó que los CDR fueron fundados por Fidel Castro el 28 de septiembre de 1960 y subrayó que las circunstancias actuales se asemejan peligrosamente a aquellas. «Bajo amenaza incluso de agresión militar, con infiltraciones e intentos de actos terroristas, las circunstancias se asemejan mucho a aquellas de la fundación», advirtió.

Aunque algunas tareas han evolucionado —como la recogida de materias primas o las donaciones de sangre—, la misión fundamental sigue intacta: «la defensa de la Revolución desde nuestros barrios, la defensa de nuestros principios y de nuestro proceso revolucionario desde las comunidades y por los propios vecinos».

Sobre las críticas que acusan a los CDR de ser una red de espionaje vecinal, Hernández replicó con ironía: «Desconocen de manera muy hipócrita que en lugares como Estados Unidos hay una organización llamada Neighbor’s Watch». Y aclaró: «Nuestra vigilancia tiene que ver con personas que quieren robar en las bodegas, asaltar, distribuir drogas, o cometer actos terroristas».

También reconoció con honestidad que, en una organización tan grande (unos 38.000 CDR en todo el país), «es posible que en algún lugar se haya cometido algún exceso, alguna injusticia», pero negó rotundamente que eso caracterice al movimiento.

El reto de la juventud y las nuevas tecnologías

Uno de los desafíos mayores es la incorporación de jóvenes. Hernández explicó que muchos estudiantes y trabajadores sienten que no tienen tiempo, lo que ha llevado a que la base del liderazgo comunitario sean personas de la tercera edad. «Nosotros queremos inyectar sangre joven a la organización», afirmó.

Puso como ejemplo el manejo de las redes sociales y los grupos de WhatsApp para convocar reuniones, una tarea donde los jóvenes son imprescindibles. «Contamos con activistas para las redes sociales en muchos CDR que están ayudando a la organización», destacó.

Insultos en redes y paternidad: «Los que se ponen en ridículo son ellos»

Preguntado sobre cómo vive las burlas y mentiras en redes sociales, Hernández recordó su trayectoria como humorista desde los 17 años, lo que le ha dado «una paciencia extra para aguantar chucho». Señaló que los ataques recurrentes sobre su paternidad —un asunto de dominio público por documentos del FBI y hasta declaraciones de Ileana Ros-Lehtinen— resultan ridículos.

«Los que se ponen en ridículo cuando usan eso son precisamente ellos, porque es algo que la mayoría de las personas conoce cómo se desarrolló», afirmó.

Mensaje final a la solidaridad internacional

El coordinador nacional de los CDR lanzó un llamado a las amigas y amigos de Cuba en el mundo: «Es el momento de apoyar a Cuba, es el momento de alzar las voces. No se pueden subestimar los peligros de estos tiempos. Es todo un pueblo —hombres, mujeres y niños— el que está en peligro».

Subrayó que los cubanos y cubanas saben que tienen problemas y que hay cosas por cambiar, «pero queremos hacerlo a nuestra manera, como nosotros mismos decidamos, no porque venga alguien de afuera a imponernos un sistema de gobierno».

Y lanzó una pregunta al aire para quienes desde Miami prometen un futuro próspero para la isla: «¿Por qué no empiezan por hacer casas para los cubanos que viven debajo de los puentes en Miami?».

Concluyó con un mensaje de confianza en la preparación y decisión del pueblo cubano: «Cuenten también con la preparación de nuestro pueblo y con la decisión de los cubanos libres de defender nuestra Revolución».

Transcripción íntegra de la entrevista a Gerardo Hernández Nordelo

1. ¿Cómo valora el reciente Convoy “Nuestra América” de solidaridad con Cuba?

Primeramente, los cubanos nos sentimos muy agradecidos y muy orgullosos, tratándose del momento que es, un momento de tanta importancia para nuestro país. Ver cuántos amigos, sin mucha preparación ni preámbulos, se hicieron presentes en nuestro país para expresar solidaridad con los cubanos es realmente motivo de satisfacción y orgullo.

Me gustaría pensar que no es algo ocasional, porque vimos mucha juventud en ese convoy, unida a personas con experiencia, conocidas en las luchas solidarias con nuestro país, e incluso personas que fueron solidarias durante la campaña por la liberación de los Cinco. Pero había muchas personas a las que no habíamos visto antes, a las que no conocíamos, y también jóvenes. Ocurre que, incluso para amigos, llegó un momento en que el discurso sobre el bloqueo les parecía algo exagerado; decían: «no es un bloqueo, es un embargo».

En realidad, los efectos son tan graves como Cuba suele decir. Lo que ha estado ocurriendo ha demostrado a muchas personas en el mundo, primero, que teníamos razón, que la hemos tenido durante todos los años que llevamos quejándonos de los efectos del bloqueo, de cuánto dolor y sufrimiento causa a nuestro pueblo. Además, el uso de la palabra «bloqueo» no es exagerado; ahora más que nunca se ha puesto de manifiesto. Pienso que hay muchas personas en el mundo que están despertando a estas realidades.

El bloqueo sí existe, se ha recrudecido y causa muchísimo sufrimiento al pueblo de Cuba. Los enemigos de la Revolución, durante mucho tiempo, trataron de esconder que el bloqueo afecta a nuestro pueblo y decían: «no es contra el pueblo, es contra los dirigentes, es contra el régimen». Ahora se han quitado la careta y reconocen que es contra el pueblo, y aún más, reconocen que es para que el pueblo se sienta asfixiado, desesperado y se lance a las calles a provocar un desorden social. Ellos ya no se esconden para decir: «sí, hay bloqueo, sí queremos asfixiar al pueblo, sí queremos poner de rodillas a ese pueblo», algo que Cuba había estado diciendo durante décadas.

El bloqueo afecta al pueblo, no es contra el gobierno, es para hacer sufrir a nuestro pueblo, y ahora está más que demostrado. Hay muchas personas que han ganado conciencia sobre esta situación, y creo que hay un fortalecimiento de la solidaridad, y debo decirlo, no solo afuera, sino también internamente en nuestro país. Personas que hemos nacido bajo el bloqueo por generaciones, a veces la manera de condenar el bloqueo se hacía un poco monótona, e incluso algunas personas llegaban a dudar otra vez con el cuento del bloqueo. Sin embargo, ahora, con lo que ha estado ocurriendo, muchas más personas en Cuba tienen conciencia de que el bloqueo es para ponernos de rodillas, para someternos por hambre y necesidades, y para que este pueblo se rebele contra su gobierno.

2. ¿Qué relaciones tienen los CDR con la solidaridad internacional con Cuba?

Nosotros, los Comités de Defensa de la Revolución, hemos tratado de fortalecer nuestras relaciones internacionales. Tenemos muy buenas relaciones, valga la redundancia, con organizaciones de otros países, pero también con la solidaridad en sentido general. Al ser la organización de masas más grande de Cuba, con presencia en todos los barrios y rincones del país, somos una organización que se presta para que personas solidarias puedan llegar allí donde haya cubanos que lo necesiten.

Como tal, hemos estado trabajando y fortaleciendo nuestros vínculos con compañeros y compañeras solidarios del mundo, y con cubanos residentes en muchos países. Como es conocido, somos parte del proyecto «A Cuba hay que quererla», que ha trabajado durante varios años, desde su fundación, en el tema de los medicamentos. Al concluir el Barrio Debate, centenares de cederistas del reparto Laguinera, en Arroyo Naranjo, plasmaron su firma por la patria, mientras que los pioneros reconocían a combatientes del Ejército Rebelde y de Playa Girón por su entrega en momentos cruciales de la historia del país. Adán Morel, canal cubano de noticias, informó sobre el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, la falta de medicamentos para los niños y el genocidio contra el pueblo palestino, y se exigió…

Por lo tanto, hay diferentes proyectos que hemos estado apoyando, diferentes iniciativas de compatriotas nuestros que residen en otros países, de formas no estatales. Nuestro mensaje para la solidaridad con Cuba en estos momentos tan difíciles, en los que es hora de alzar nuestras voces y unir esfuerzos en apoyo a nuestro pueblo, es que pueden contar con los Comités de Defensa de la Revolución para ayudar a viabilizar cualquier proyecto que sea en beneficio de nuestro pueblo.

3. ¿Qué actividades realizan actualmente los CDR y cuáles han dejado atrás?

Como ustedes conocen, los Comités de Defensa de la Revolución se fundaron por Fidel el 28 de septiembre de 1960. Durante mucho tiempo, en los últimos años, yo mismo solía decir cuando hablaba de esta efeméride: «han cambiado mucho los tiempos, no son las mismas circunstancias». Sin embargo, debo corregirme porque ahora hay circunstancias muy parecidas a las de aquel momento.

En estos tiempos recientes, bajo amenaza incluso de agresión militar, con infiltraciones e intentos de actos terroristas, las circunstancias se asemejan mucho a aquellas de la fundación de los Comités de Defensa de la Revolución. Por lo tanto, si bien algunas de las tareas fundacionales han ido variando, como ha ido variando el país y el mundo, nuestra misión fundamental continúa siendo la defensa de la Revolución desde nuestros barrios, la defensa de nuestros principios y de nuestro proceso revolucionario desde las comunidades y por los propios vecinos. A esa tarea se han sumado otras a lo largo de los años. Nuestra organización tiene que ver, por ejemplo, con el tema de las donaciones de sangre para ayudar de manera voluntaria a personas que la necesiten. Hemos tenido mucho que ver con lo que un tiempo se dio a conocer como «recogida de materias primas», hoy en día llamado «recuperación de valores». Se ha variado un poco la forma de actuar. Tenemos ahora muy buenas relaciones con el grupo empresarial de recuperación conocido como Hermoso.

Apoyamos esa labor de recuperación de materias primas. Si bien son tareas que durante muchos años caracterizaron a la organización, se han ido variando y modificando acorde con las nuevas circunstancias. Hay tareas que nunca han cambiado ni cambiarán: la defensa de nuestra Revolución, la protección de nuestros barrios, la vigilancia revolucionaria. Este es un aspecto muy criticado por los enemigos de la Revolución y específicamente por los enemigos de los Comités de Defensa de la Revolución.

Dicen que los Comités somos una organización de vecinos espiando a otros vecinos, etc., y desconocen de manera muy hipócrita que en lugares como Estados Unidos hay una organización llamada Neighbor’s Watch, donde en cualquier vecindario, sobre todo en los más pudientes, donde no es común que caminen personas afroamericanas, existe esa organización y consiste precisamente en que vecinos vigilan su vecindario y, cuando ven a una persona ajena, llaman a la policía. Nuestra vigilancia no tiene que ver con personas de un barrio que no deban estar en el tuyo, sino con personas que quieren robar en las bodegas donde está la canasta básica de los ciudadanos, con personas que asaltan para quitar un teléfono celular, con personas que distribuyen drogas. Ese tipo de protección, que somos nosotros, los vecinos, quienes debemos darnos a nosotros mismos, es en lo que consiste nuestra vigilancia.

Por supuesto, si hay personas que quieren hacer sabotaje, cometer un acto terrorista o actuar en contra de la Revolución, eso también es parte de nuestra vigilancia, porque se trata de defender un proyecto que ha costado mucho sacrificio construir, y no lo vamos a regalar, lo vamos a seguir protegiendo. Tú preguntabas qué hemos dejado atrás: los principios fundacionales son los mismos; lo que puede haber variado es alguna manera de desarrollar nuestras estrategias acorde con los tiempos, que han cambiado. Han cambiado los códigos para transmitir nuestros intereses, para hacer un llamado a cumplir las misiones de la organización.

Hemos tratado de adaptarnos a los nuevos tiempos, pero las tareas fundamentales son las mismas; no hemos dejado atrás ninguna esencial. También te puedo decir que, a lo largo de sesenta y tantos años, en una organización que es la mayor de Cuba, con presencia en todas las cuadras, y pensando en las cosas de las que se difama a los CDR y con las que se critica a los cederistas, yo soy el primero en reconocer que en una organización tan grande, con alrededor de 38,000 CDR diferentes en todo el país, es posible que en algún lugar se haya cometido algún exceso, alguna injusticia, que alguna persona se haya excedido en sus funciones. Eso puede haber pasado, como puede ocurrir con cualquier organización en cualquier lugar del mundo, pero no es ni mucho menos lo que caracteriza a nuestra organización ni lo que debe definir a una organización comunal como la nuestra.

4. ¿Qué están haciendo para incorporar a más juventud?

Esta es una de las misiones más importantes que tenemos, uno de los retos más importantes de los Comités de Defensa de la Revolución: la incorporación de jóvenes. Esto responde a varios factores, incluyendo que muchas personas que fueron fundadores de los CDR, que han dedicado su vida a la organización, que la aman, que asumieron en un momento una responsabilidad, han querido mantenerse mientras tengan fuerzas. Por lo tanto, todavía en nuestras filas existen fundadores, personas que durante toda la vida han dedicado sus esfuerzos a la labor comunitaria a través de nuestra organización. Pero además nos afecta que hay personas muy revolucionarias y con una labor muy destacada en sus centros de trabajo; trabajan ocho o más horas y cuando regresan a casa dicen: «ya cumplí por hoy, ahora debo descansar».

En esencia, no tienen tiempo para comenzar tareas de la comunidad a esa hora. Ocurre también con jóvenes estudiantes que dicen: «estudio todo el día en la universidad o donde sea, y cuando regreso tengo que hacer algún seminario, estudiar», y tampoco dicen tener tiempo para involucrarse en tareas de la comunidad. ¿Y entonces a quién le queda esa responsabilidad? ¿Quién es esa persona en la familia que cuenta con tiempo suficiente? Pues el abuelo o la abuela, que en un momento determinado dicen: «está bien, yo voy a asumir la responsabilidad en el CDR y la labor en la comunidad».

Esto ha conllevado, es uno de los factores que ha conllevado, a que nuestro liderazgo en las cuadras y los barrios por lo general sean personas de la tercera edad o al menos de la segunda. Nosotros queremos inyectar sangre joven a la organización. Nos sentimos tremendamente orgullosos de las personas mayores que, como te decía, han dedicado toda una vida al trabajo en la organización y son muy útiles; por eso abogamos por la incorporación de jóvenes para que asuman toda esa experiencia de la mano de las personas mayores.

Es una necesidad para los CDR que los jóvenes identifiquen a la organización como una trinchera desde la cual aportar al país, a su vecindario, a sus vecinos, desplegar toda su vocación organizativa y su liderazgo. La labor comunitaria que pueden desarrollar a través de nuestra organización es ilimitada, y afortunadamente cada día son más los jóvenes que la identifican de esa manera y se incorporan a la organización. Te puedo decir que tenemos personas muy jóvenes que son presidentas o presidentes de CDR, que son incluso coordinadores de zona, y que aportan a nuestra organización. Te pongo un ejemplo: el tema de las redes sociales. Cuando se fundaron los CDR no existían; hasta hace poco, apenas unos años, eran algo completamente desconocido.

Quienes hoy dominan más ese tema son los jóvenes. Hoy en día hay reuniones que se convocan a través de grupos de WhatsApp, pero para eso debe haber alguien que enseñe a los demás qué es un grupo de WhatsApp, cómo se manejan las redes. Contamos con activistas para las redes sociales en muchos CDR que están ayudando a la organización en esta labor. Es solo un ejemplo.

5. Oímos que “el bloqueo contra Cuba” no existe

Ellos nunca han perdonado que los cubanos le hayamos hecho una revolución en las narices del imperio, y a partir de ahí ha venido su tremendo ensañamiento, que ha durado décadas. Un bloqueo tan criminal como este, tan prolongado, es, yo pienso, único en la historia de la humanidad. Durante muchos años, como hemos dicho, ellos afirmaban que el bloqueo no tenía nada que ver con el pueblo, que no era contra el pueblo, que era contra el régimen. Pero ya se han descubierto ellos mismos, esa mentira tenía patas cortas.

Ahora han tenido que reconocer, en parte y entre comillas, gracias al presidente de los Estados Unidos, que no tiene pelos en la lengua cuando habla de sus pretensiones, no es nada diplomático ni las esconde. Aquellas personas, incluso de origen cubano, que tenían un poco de vergüenza y no querían reconocer que se aliaban a intereses foráneos para actuar contra su pueblo, que no querían reconocer que trataban de matar de hambre y necesidades a su pueblo, que no querían reconocer que la falta de medicinas de su pueblo se debía en buena medida a su actitud, esas personas, siguiendo la línea trazada por sus amos, hoy han reconocido que sí, que el bloqueo es para estrangularlos a ustedes, para asfixiarlos y para que ustedes hagan algo y se lancen a las calles contra su gobierno. Ya eso lo dicen abiertamente. Es muy triste que personas de origen cubano ataquen de esa manera a su país y tengan la desvergüenza de pedir incluso una agresión militar contra él, cuando saben que eso va a costar la vida de personas, incluso de niños posiblemente.

6. ¿Cómo vive los insultos y mentiras en las redes?

Es curioso porque ellos tienen un trabajo un poco complicado conmigo en ese sentido. Yo, desde que tenía 17 años, soy humorista, incursioné en el humor, y los humoristas tienen que tener una paciencia extra para, como decimos los cubanos, «aguantar chucho» o soportar burlas. De modo que a mí realmente no me hacen daño las burlas en lo personal, y sobre todo cuando ellos son tan poco inteligentes que escogen para burlarse de algo que todas las personas conocen.

El tema de mi paternidad está recogido en documentales, en documentos del FBI, en declaraciones de su querida Ileana Ross. En fin, eso es un récord público. El que quiera saber cómo se produjo solo tiene que revisarlo. La manera en que se produjo fue realmente un golpe para ellos, para los que querían que yo estuviera todavía en prisión, para los que quieren crear desaveniencias siempre entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, que negociaron a sus espaldas, y eso a ellos les duele mucho, por eso han agarrado ese tema para hacer burlas.

Pero los que se ponen en ridículo cuando usan eso son precisamente ellos, porque es algo que la mayoría de las personas conoce cómo se desarrolló. En cuanto a la organización, también es fruto de campañas de burla y desinformación.

7. ¿Qué transmitiría a tantas amigas y amigos de Cuba en estos momentos?

Les diría que en Cuba nos tomamos muy en serio los peligros de estos tiempos. Los cubanos no hemos dejado de prepararnos. Incluso los enemigos de la Revolución, tan cipayos y tan genuflexos, se burlan de su pueblo cuando sale un reportaje en la televisión de cómo el pueblo se prepara para defender la patria. ¿Qué se puede esperar de personas que se dicen martianas y que dicen seguir las ideas de Martí, pero actúan contra su propio pueblo en función de los intereses de un imperio como el de Estados Unidos?

No se puede esperar nada de ellas. A nuestros amigos les diríamos: es el momento de apoyar a Cuba, es el momento de alzar las voces. No se pueden subestimar los peligros de estos tiempos. Es todo un pueblo, es la seguridad de todo un pueblo —hombres, mujeres y niños— la que está en peligro. Es un pueblo que ha resistido muchísimos problemas, muchísimas necesidades, y que está dispuesto, en su mayoría, a defender la revolución. Porque los cubanos sabemos que tenemos problemas, sabemos que hay cosas que deben ser cambiadas, pero queremos hacerlo a nuestra manera, como nosotros mismos decidamos, no porque venga alguien de afuera a imponernos un sistema de gobierno ni condiciones. Las personas se dan cuenta de que muchos de esos que desde Estados Unidos prometen, que cuando ocupemos el poder en Cuba harán casas para todo el mundo y que Cuba será próspera…

¿Por qué no empiezan por hacer casas para los cubanos que viven debajo de los puentes en Miami? ¿Por qué no empiezan por resolver los problemas de muchas personas que pasan trabajo allí, cubanos también? Me parece una gran hipocresía que le estén prometiendo a nuestro pueblo villas y castillos cuando saben que son cosas que no podrán cumplir, y que una vez que se salgan con sus intereses, lo que harán será explotar, como han acostumbrado, y someter al país a los intereses de Estados Unidos. En resumen, les diría a nuestros hermanos que es la hora de levantar sus voces por Cuba, que los cubanos les agradecemos su solidaridad con la que nos han acompañado siempre, y que es un momento de peligros, pero que cuenten también con la preparación de nuestro pueblo y con la decisión de los cubanos libres de defender nuestra Revolución.