El Sudamericano
Trump es la ‘Gran esperanza blanca’ del establishment contra «el-martillo-de-hierro-comunista-chino», y la comunidad de inteligencia lo sabe perfectamente bien.
La misma «comunidad de Inteligencia» que hoy se encuentra en una virtual guerra política irresoluble entre facciones e inter-agencias que se disputan el futuro control del gabinete -y los presupuestos- de la próxima gerencia, y que no puede soportar el ridículo que Biden representa para el orgullo imperial estadounidense.
También está claro que un muy amplio sector de los llamados ‘demócratas’ estaría de acuerdo con suspender las próximas elecciones y, mientras tanto -en el camino-, eliminar a ambos candidatos de la ecuación.
Por eso la ultraderecha fascista fundamentalista prefirió en primera instancia señalar a un activista ‘Antifa’ que según decían, se había suicidado luego de disparar… todo esto sin pruebas de ningún tipo y sin relación posible con los hechos. Para presentar más tarde un video de otro sujeto de veinte años de edad, con claros signos de intoxicación, -es decir perfectamente descartable-, declarando que odiaba «a Trump y a los Republicanos».
Como «declaración política» autoincriminatoria es casi tan convincente como la de Lee Harvey Oswald…
En fin, que los muertos no hablan.











