Fuente: La Jornada Maciek Wisniewski 26.11.22
una patria espiritual. Si bien había afinidades ideológicas y organizativas entre sionismo-revisionista y fascismo, por ejemplo, el anticomunismo, y Jabotinsky, que fundó Betar, una organización modelada en los
camisas negras, escribía que
todo lo que sabía sobre el nacionalismo, el Estado y la sociedad fue por la influencia italiana, en todo esto había también mucho realpolitik. Italia parecía un buen
protector imperialpara el establecimiento de un Estado judío en Palestina (en aquel entonces bajo el mandato británico), pero todo el
romanceduró hasta la promulgación de leyes antisemitas por Mussolini (1938).












