EEUU coloca bombarderos B-52 con capacidad nuclear en Australia

Fuente: https://www.wsws.org/es/articles/2022/11/02/pers-n02.html?pk_campaign=newsletter&pk_kwd=wsws                 Oscar Grenfell                                                                       02.11.22

Un programa televisivo australiano ayer reveló los planes avanzados de EE.UU. de colocar bombarderos B-52 en el norte de Australia. El despliegue de estos bombarderos con capacidad nuclear, que es crucial para la capacidad de ataque de EE.UU., representa una importante escalada de la militarización de Australia, la región del Indo-Pacífico y el mundo.

El objetivo es claro. Los representantes de los centros de pensamiento belicistas que se pronunciaron en el episodio anoche del programa “Four Courners” de la Australian Broadcasting Corporation y aquellos que han comentado en la prensa desde entonces han declarado abiertamente que los bombarderos están siendo desplegados como un preparativo para una guerra con China que amenazaría con un provocar una catástrofe nuclear global.

En otras palabras, incluso cuando EE.UU. y sus aliados intensifican continuamente su guerra con Rusia en disputa de Ucrania, están transformando todo el Indo-Pacífico en un polvorín que podría estallar en cualquier momento.

Un bombardero B-52 sobrevuela la base aérea Osan en Pyeongtaek, Corea del Sur. Estados Unidos está planeando desplegar hasta seis bombarderos B-52 con capacidad nuclear en el norte de Australia. [AP Photo/Ahn Young-joon, File]

Para los estrategas del imperialismo estadounidense, la guerra que ya está en marcha contra Rusia es un preludio necesario para la guerra contra China, la principal amenaza para el dominio global estadounidense. Esto fue resumido en la última Estrategia de Seguridad Nacional de EE.UU. publicada el mes pasado, que proclamó una “década decisiva” del “conflicto geopolítico entre las mayores potencias”. China, indicó, era “el único competidor con la intención y, cada vez más, la capacidad para reconfigurar el orden internacional”, algo que EE.UU. combatiría con todos los medios a su disposición.

El despliegue de bombarderos apunta a las implicancias desastrosas de este programa impulsado por el declive a largo plazo del imperialismo estadounidense y el recrudecimiento de la crisis de todo el sistema capitalista global.

“Four Corners” puso al descubierto que EE.UU. está preparando construir una “instalación de operaciones para escuadrones” en la base aérea Tindal del norte de Australia. Incluirá un hangar enorme e instalaciones de logística que podrán mantener seis bombarderos B-52, que serán objeto de rotaciones fuera de la instalación. Posiblemente estarán estacionados ahí durante la época tropical seca. Estados Unidos construirá tanques para combustible de avión en Tindal y una base de municiones. Una “renovación” australiana de la base está expandiendo sus pistas de aterrizaje y otras capacidades.

Mientras tanto, EE.UU. está construyendo once tanques gigantescos para combustible de avión en Darwin.

La Fuerza Aérea de EE.UU. confirmó los planes, declarando: “La capacidad para desplegar bombarderos de la Fuerza Aérea de EE.UU. en Australia les envía un fuerte mensaje a los adversarios sobre nuestra capacidad para proyectar el poderío aéreo letal”.

“Four Corners” también reportó sobre una expansión importante de la instalación conjunta estadounidense-australiana de Pine Gap en el centro de Australia. Este recinto militar y de inteligencia desempeña un papel central en la planificación técnica y las operaciones militares de EE.UU. en todo Eurasia. El Nautilus Institute descubrió que aumentó sus antenas de satélite sumamente poderosas de 33 en 2015 a 45 en la actualidad. La expansión cuantitativa ha estado acompañada por el despliegue de equipos cada vez más sofisticados.

Becca Wasser, del militarista Center for New American Security, le comentó a “Four Corners” que “tener bombarderos que podrían alcanzar y potencialmente atacar China continental sería ser muy importante al enviarle una señal a China de que cualquiera de sus acciones en torno a Taiwán podría expandirse aún más”. Declaró con un tono alegre que el despliegue garantizará que Tindal y Darwin, con una población de 150.000 personas, serán inevitablemente blancos de cualquier guerra estadounidense entre China y Australia.

Greg Sheridan, un editor internacional del diario Australian, propiedad de Murdoch, con vínculos cercanos a círculos militares y de inteligencia estadounidenses y australianos, escribió esta mañana que el despliegue de los B-52 pregona “un ambiente cada vez más ‘prebélico’”, añadiendo: “Los tambores de la guerra resuenan en todo el mundo. Esto no es alarmista, es la realidad”.

Sheridan declaró llanamente: “Los bombarderos B-52 podrán llevar a cabo ataques estratégicos poderosos contra bases y activos chinos en el mar de China Meridional y, de hecho, en el Pacífico Sur si se construyeran algunas ahí. También podrían volar del Territorio del Norte hacia China continental, arrojar bombas y volar de vuelta”.

Un vocero de China advirtió esta mañana que el despliegue forma parte de un impulso más amplio de EE.UU. que “ha aumentado las tensiones regionales, socavado seriamente la paz y la estabilidad regionales y podría desencadenar una carrera armamentista regional”.

El envío de bombarderos al norte de Australia es parte de un programa estadounidense para diversificar sus capacidades de ataque y para alinear a los aliados regionales cada vez más estrechamente detrás de sus preparativos de guerra. El norte de Australia ha sido reservado para un papel particularmente crucial. A diferencia de la base estadounidense en Guam, donde usualmente se colocan los B-52, Australia se encuentra fuera del alcance de la mayoría de los misiles convencionales chinos, si bien dentro del alcance de sus misiles balísticos intercontinentales.

Para justificar el despliegue, varios comentaristas proguerra y el propio programa “Four Corners” alegaron que el envío de bombarderos B-52 es una respuesta defensiva a la amenaza de una guerra provocada por una invasión china de Taiwán.

Pero es mentira. Ha sido EE.UU. el que ha transformado deliberadamente a Taiwán en un foco de conflicto importante para una guerra. Varios Gobiernos consecutivos en EE.UU. han menoscabado la norma vigente por décadas que rige que el Gobierno estadounidense y la comunidad internacional reconocen de facto al régimen Partido Comunista Chino como el Gobierno legítimo de toda China, incluyendo Taiwán. Estados Unidos ha aumentado enormemente sus ventas de armas a Taipéi, así como el envío de entrenadores militares, lo que ha azuzado el separatismo taiwanés y dado paso a una visita diplomática provocativa tras otra.

Esto no tiene nada que ver con la nueva preocupación por “el pequeño Taiwán”. En cambio, este territorio ubicado a tan solo 160 kilómetros de China continental cumplirá un papel paralelo al de Ucrania, que EE.UU. aprovechó para provocar una guerra con Rusia. El objetivo es provocar una invasión china que sería utilizada como pretexto para una guerra abierta librada por EE.UU.

La militarización el norte australiano desmiente las afirmaciones de que las agresiones cada vez mayores de EE.UU. son una respuesta a los acontecimientos recientes en Taiwán.

En 2011, los laboristas en el Gobierno se adhirieron al “pivote hacia Asia” de EE.UU., que ha sido una vasta acumulación militar en toda la región de Asia-Pacífico dirigida contra China. Esto incluyó la creación de una nueva base estadounidense en Darwin, que ahora alberga a más de 2.000 marines, entre otras medidas para integrar a Australia en la máquina de guerra estadounidense.

Bajo la estrategia de “Combate de Aire-Mar” del Pentágono elaborada cuando se lanzó dicho “pivote”, Australia y su zona norte tendrán un papel decisivo como “ancla del sur” en una guerra con China. Es el punto de lanzamiento para los aviones de guerra de EE.UU. y sus aliados y la base de operaciones para imponer un bloqueo a las rutas marítimas clave en la región, en las que depende China para la mayor parte de sus materias primas y comercio.

El despliegue de los B-52 es una advertencia de que estos planes elaborados hace mucho tiempo ya están siendo activados.

Esto, junto con todo el programa de guerra global dirigido por Estados Unidos, tiene la forma de una conspiración contra la población. Los planes para enviar los B-52 nunca fueron debatidos en el Parlamento australiano, ni mucho menos anunciados públicamente. Por el contrario, se han gestado en discusiones a puerta cerrada entre los Gobiernos, los militares y las agencias de inteligencia de Estados Unidos y Australia. Fueron descubiertos por “Four Corners” en documentos de licitaciones estadounidenses.

En el caso de los B-52, este secreto es especialmente significativo. Aunque los aviones y otros aviones con capacidad nuclear han hecho escala anteriormente en Australia, nunca han tenido una base en ese país, que es oficialmente un Estado no nuclear. Sin embargo, EE.UU., como cuestión de política, se niega a confirmar o negar si alguno de sus aviones de guerra con capacidad nuclear y buques de guerra llevan cargas nucleares.

En otras palabras, el estatus de Australia como Estado no nuclear ha sido efectivamente anulado sin ninguna discusión pública. Es significativo que el proyecto, que parece haber comenzado bajo el anterior Gobierno liberal-nacional, esté siendo completado por la actual Administración laborista.

Asimismo, sigue adelante con la AUKUS, la alianza militarista con Reino Unido y Estados Unidos, anunciada en septiembre de 2021. En virtud del pacto, Australia está adquiriendo submarinos de propulsión nuclear y también ha sido designada como lugar de lanzamiento de misiles hipersónicos de la nueva era.

Este programa militarista se lleva a cabo bajo un velo de secretismo en Australia y a nivel internacional, porque los Gobiernos saben que los trabajadores y los jóvenes se oponen a la guerra y quieren la paz.

Los avanzados preparativos para un conflicto que podría implicar rápidamente armas nucleares demuestran que este sentimiento debe desarrollarse en un movimiento político consciente de la clase obrera internacional, dirigido a detener la catástrofe que el capitalismo está preparando. La base de tal movimiento existe en la hostilidad de las masas a la guerra y el resurgimiento de la lucha de clases en EE.UU., Reino Unido, Australia y en todo el mundo.

(Publicado originalmente en inglés el 1 de noviembre de 2022)

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