▲ Personas portaron fotografías de soldados caídos en la Segunda Guerra Mundial durante el desfile militar de ayer en la Plaza Roja de Moscú, que no incluyó gran armamento y tuvo menos efectivos e invitados. Foto Ap / Juan P. Duch
La plaza de Tirso de Molina un muro de contención secundando la convocatoria de colectivos antifascistas y antirracistas
Una plaza desbordada de vecinas y vecinos de Madrid ha sido, este viernes 8 de mayo,el lugar de encuentro, el lugar combativo a favor de las diversidades y la mezcolanza de culturas, con un lema claro: “fuera racistas de nuestros barrios” como consigna principal.
El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí aseguró este domingo por la mañana haber deportado al activista hispanopalestino Saif Abukeshek y a su compañero brasileño Thiago Ávila, miembros de la Flotilla Global Sumud secuestrados en Israel desde hace más de una semana
Poco antes de iniciar el ataque contra Irán, Israel estableció un puesto militar secreto en el desierto irakí para apoyar su campaña de bombardeos contra Irán y llevó a cabo ataques aéreos contra las tropas irakíes para protegerlo (1).
El puesto estaba destinado a ser la base de las fuerzas especiales y el centro logístico para la fuerza aérea israelí. Estacionaron equipos de búsqueda y rescate en caso de que los pilotos israelíes que realizaban misiones de bombardeo contra Irán fueran derribados.
▲ El gobierno de EU escogió un camino peligroso que podría llevar a consecuencias inimaginables, a una catástrofe humanitaria, advirtió el canciller Bruno Rodríguez, quien añadió que no ve avances en el diálogo binacional. La imagen, en La Habana.Foto Ap / Prensa Latina, Xinhua, Sputnik y Ap
Hay políticos que solo existen en el ecosistema que los fabrica.Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, es uno de esos fenómenos locales españoles que el periodismo afín ha vendido como figura «internacional» de la derecha dura, y que México acaba de desnudar con una precisión que ningún debate parlamentario enEspaña había logrado. Ayuso solo aguantó seis de los diez días anunciados de su gira por México. Se fue antes. Sin agenda. Sin los discursos de cierre previstos en Monterrey. Sin los Premios Platino que supuestamente eran parte del programa. Y con una versión oficial de su gabinete que culpaba al gobierno mexicano de «boicot», como si la responsabilidad de lo ocurrido pudiera estar en cualquier otro lugar que no fuera ella misma.
Empecemos por el principio. Ayuso llegó a México en un momento delicado, cuando las relaciones entre España y México intentaban una recomposición diplomática tras años de tensiones. Lo que debería haber sido una gira institucional con vocación de acercamiento se convirtió, desde el primer día, en propaganda colonial. En una conferencia en la Universidad de la Libertad, institución vinculada al magnate Ricardo Salinas Pliego, afirmó que «las cadenas del socialismo» están acabando con la democracia en México y en España de la misma manera, y señaló a Morena, el partido gobernante, como responsable de lo que llamó una «cueva de ladrones«. Antes de pisar tierra mexicana, ya había calificado al país de «narcoestado«. Estaba claro que era una operación de imagen para consumo interno español.