Fuente: https://www.voltairenet.org/article218063.html RED VOLTAIRE

La presidencia ucraniana denunció presuntos crímenes rusos luego del descubrimiento de una «fosa común» en Izium, ciudad recuperada por Kiev.
La mayoría de los Estados occidentales han emitido protestas y, como presidente de turno del Consejo de la Unión Europea, Chequia exige la creación de un Tribunal Penal Internacional.
Parece que los viejos trucos siguen funcionando.
En 1989, durante el derrocamiento de Ceausescu en Rumania, Occidente se escandalizó ante el descubrimiento en Timisoara de una «fosa común» con cuerpos de «víctimas del régimen». Pero luego resultó que se trataba en realidad de cadáveres que habían sido sacados de una morgue para montar una operación de propaganda tendiente a demonizar el régimen derrocado.
Esta vez se trata de un cementerio de campaña donde el ejército ruso fue enterrando, uno a uno, 440 soldados ucranianos cuyos cuerpos habían sido abandonados por sus compañeros en el campo de batalla.
Lo que deberían preguntarse los medios de Occidente es ¿por qué ciertas unidades ucranianas no recogen los cuerpos de sus propios soldados?






