Fuente: https://mpr21.info/bielorrusia-pone-sus-barbas-a-remojar/

Una de las pocas esperanzas del gobierno ucraniano radica en escalar la guerra: que sus provocaciones terroristas obliguen a terceros países a sumarse a su causa para lograr lo que ellos no pueden por sí mismos.
Una de las vias para ampliar el elenco de participantes en la guerra es Bielorrusia, donde la OTAN ya intentó un Golpe de Estado (“revolución de colores”) en el verano de 2020, tras la victoria electoral de Lukashenko.
La estrategia es siempre la misma: la provocación. El embajador ucraniano en Minsk ha sido convocado al Ministerio de Asuntos Exteriores bielorruso, donde le han entregado una nota oficial en la que se afirma que “Ucrania está considerando un ataque contra el territorio de Bielorrusia”.



