Fuente: https://mpr21.info/reunion-secreta-en-la-suite-412/ mpr21

Hay dos maneras de hacer turismo en Bruselas. Una de ellas es bajar al metro para ver a los pordioseros pidiendo una limosna para comer, enfundados en mantas y ropa de abrigo. Los niños de algunas familias gitanas corren por los andenes y pasillos extendiendo la mano a ver si cae algo encima. El espectáculo se puede ampliar en la Estación Sur, donde los toxicómanos se refugian de la nieve y el viento, tumbados junto a los comercios.
Los eurodiputados no ven nada de eso porque viajan en taxi, alquilan costosas viviendas y tienen suites en los hoteles de lujo, como el Steigenberger Wiltcher’s, donde se preparan algunas reuniones parlamentarias de manera discreta, pero con cava, caviar y otros aperitivos. Es el acompañamiento perfecto para charlar sobre los derechos humanos en el mundo. En la jerga parlamentaria de Bruselas lo abrevian en francés como “droi”.








