El 10 y 11 de septiembre tuvo lugar en Caracas, Venezuela, el Congreso Mundial contra el Fascismo, Neofascismo y Expresiones Similares, que reunió a más de mil delegados de más de 95 países, y en cuya clausura, el presidente Nicolás Maduro anunció la creación de una internacional antifascista, con sede en ese país, con el propósito de librar batallas presentes y futuras por un mundo diferente y hacer frente a la violencia que la extrema derecha está generando en la nación sudamericana y en muchos otros países del mundo
. En su discurso, Maduro rememoró a Salvador Allende y al golpe de Estado de las fuerzas armadas, una traición institucional
que llevó al poder a una cúpula militar, considerando esta acción como una estrategia de terrorismo fascista, apoyada por Estados Unidos y sus aliados europeos y latinoamericanos. Asimismo, convocó al acompañamiento de todos los movimientos antifascistas, anticolonialistas, antimperialistas y democráticos del mundo, para la batalla que está dando Venezuela por su derecho a la libertad y al futuro.