
Fuad Walid Itayim 31 DE ENERO DE 2025
A medida que el polvo se asienta en la Siria cambiada de régimen, surge una nueva realidad: una en la que los vencedores no son los liberadores, sino antiguos señores de la guerra de Al Qaeda vestidos de traje, estrechando manos de líderes mundiales y remodelando el Estado a su propia imagen sectaria.
Crédito de la foto: La CunaDurante años, muchos especularon sobre cómo sería Siria –un país con una profunda diversidad religiosa y cultural– si la oposición armada dominada por los extremistas lograra derrocar al gobierno de Bashar al-Assad.
Al comienzo de la guerra, incluso los críticos más acérrimos de Assad empezaron a comprender la cruda realidad: la alternativa a su régimen autoritario sería mucho peor. Ahora, con el colapso de su gobierno, ese sombrío escenario se ha hecho realidad, y Siria está presenciando las consecuencias de este cambio radical en el poder .







