

Trump y Putin hablan por teléfono, Trump pone las pilas al bufón Zelenski. Trump ningunea (fantástica palabra mexicana) al zombi europeo y les escenifica que su papel es el de vasallos limpia mierdas. Todo esto que vivimos ayer y que estamos viviendo hoy ya lo relató, punto por punto, el señor Lobo.
Es de entender que el despertar del zombi europeo de su irrelevancia sea tan duro, y tan gracioso. Histerismo, belicismo, rabia, impotencia. Es lo que tiene el no tener cerebro, y nadie en el zombi conocido como Unión Europea lo tiene. Tres años de guerra, de dinero, de armas arrojadas al basurero del país 404, antes conocido como Ucrania.
Pero eso no debe considerarse como que «la paz» está cercana. Ni mucho menos.




