Fuente: La Jornada Alfredo Jalife-Rahme 04.09.22

varias guerras en una, como corolario concomitante, se agudiza la
guerra del gas–más que del petróleo– de Occidente contra Rusia.
Las sanciones catastróficas
de EU-OTAN-Unión Europea-G-7 en el rubro de los hidrocarburos tuvieron un efecto bumerán, que ha dañado a Europa con estratosféricas alzas en el costo de la energía, mientras ha beneficiado a Rusia.
La guerra del gas se intensificó a niveles dramáticos cuando los ministros de finanzas del G-7 acordaron poner un precio tope a las importaciones de hidrocarburos, con el fin de drenar el financiamiento de la guerra de Moscú
, lo cual enfrenta obstáculos considerables
a juicio del NYT, rotativo muy cercano a Biden (https://nyti.ms/3cM4l9C).







