mpr21 Redaccion

El 17 de diciembre de 2025, a las siete de la mañana, más de veinte furgones de los Mossos d’Esquadra rodearon el antiguo instituto B9 de Badalona. Dentro dormían unas cuatrocientas personas, la mayoría hombres jóvenes procedentes de África Occidental y Subsahariana, que habían convertido aquel edificio abandonado en su único refugio contra la intemperie y la exclusión. Dos horas después, con cargas policiales contra manifestantes y activistas de Badalona Acull y el Sindicat d’Habitatge de Badalona, el mayor desalojo de la historia de Catalunya se había consumado. El alcalde del Partido Popular, Xavier García Albiol, convocó a la prensa bajo un cartel que rezaba «la ocupación es delito». No mencionó la pobreza extrema de los desalojados ni el hecho de que su ayuntamiento había cerrado el año anterior el único albergue social de la ciudad, Can Bofí Vell. Tampoco explicó qué alternativa habitacional ofrecía a quienes acababa de echar a la calle en pleno diciembre.
Editorial de la Unión Palestina de América Latina – UPAL



