
▲ El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan (izquierda), el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman (en medio) y el premier de Pakistán, Shehbaz Sharif, en la firma del acuerdo de defensa conjunto en La Meca. Foto Afp
La geopolítica telúrica de Medio Oriente es consecuencia de la guerra de Israel/EU contra Irán y el irredentismo talmúdico del
“Gran Israel”–
que nunca ha existido–. La firma del tripartita P
acto de Defensa en la sagrada Meca –para 2 mil 100 millones de feligreses islámicos globales– sacudió las de por sí movedizas placas tectónicas de
Medio Oriente. Pakistán ya había firmado un pacto de defensa (
https://bit.ly/4i3bUb0) con
Arabia Saudita (AS), donde había desplegado
8 mil soldados, cazabombarderos y drones (
https://bit.ly/4cePNdY). Así que el nuevo invitado es Turquía, en espera de la adhesión de
Egipto (
https://bit.ly/4grBIMJ). Por fin
AS se percató de que la prioridad de
Trump es Israel antes que ella.
Netanyahu ya había proseguido un
“hexágono de alianzas” con
Grecia, Chipre e India, mientras el anterior premier israelí
Naftali Bennett calificó a Turquía de “el nuevo Irán” –a lo que luego agregó Qatar– y advirtió, en pleno periodo electorero, de un “eje sunnita hostil (
sic) con el nuclear
Pakistán (
https://bit.ly/4guxJ11)”.