![]()

Tras la devastación de Gaza, ¿pueden las elecciones realmente importar?
¿O acaso hablar de listas electorales, coaliciones y escaños parlamentarios mientras los palestinos aún viven las consecuencias del genocidio revela hasta qué punto la política palestina se ha desconectado de la realidad palestina?
Los palestinos se preparan una vez más para las elecciones legislativas, previstas para el 28 de noviembre , casi 21 años después de la última votación parlamentaria. Esta perspectiva plantea dos interrogantes: ¿Importan las elecciones en este momento? Y ¿por qué, después de todo lo que los palestinos han sufrido, las mismas facciones deberían volver a la escena política?
La frustración es comprensible, porque la vida política palestina necesita urgentemente una renovación. Sus líderes han envejecido, las instituciones se han deteriorado, la rendición de cuentas prácticamente ha desaparecido y toda una generación ha crecido sin participar en unas elecciones nacionales.
Pero la creación de nuevas facciones no necesariamente resolverá esta crisis. La política palestina ya engloba a la mayoría de las principales corrientes sociales: nacionalistas, islamistas, izquierdistas y liberales, junto con independientes y actores de la sociedad civil. Un nuevo nombre no genera una nueva política.













