Plan de 4 puntos de China para evitar la guerra en Oriente Medio

MPR21                                                                                                                       Redacción                                                                                                                       15/04/26

Ayer el gobierno chino presentó una iniciativa diplomática para estabilizar Oriente Medio. Mao Ning, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, expuso los cuatro principios propuestos por Xi Jinping para contener las tensiones entre Estados Unidos e Irán y restablecer la paz en la región.

El plan se basa en el respeto mutuo a la soberanía de los Estados del Golfo, la construcción de una arquitectura de seguridad común, la defensa del derecho internacional y la integración del desarrollo económico con los objetivos de seguridad. Pekín afirma estar “dispuesto a compartir con los países del Golfo las oportunidades que ofrece la modernización de China”.

La propuesta surge tras el fracaso de las negociaciones entre Washington y Teherán. Ambas partes siguen divididas en numerosos aspectos.

China, que mantiene relaciones comerciales y diplomáticas con Irán y las monarquías del Golfo, se ha presentado como mediador regional durante varios años. Pekín facilitó, en particular, la normalización de las relaciones entre Irán y Arabia Saudí en 2023.

El plan chino se estructura en torno a cuatro pilares. El primero aboga por “mantenerse fiel al principio de coexistencia pacífica” y propone “construir una arquitectura de seguridad común, integral, cooperativa y sostenible para Oriente Medio”.

El segundo principio reafirma la importancia de “apoyar a los Estados del Golfo” respetando “su soberanía, seguridad e integridad territorial”, al tiempo que se protege enérgicamente “la seguridad de su personal, instalaciones e instituciones”.

Estos dos primeros elementos contradicen implícitamente la estrategia estadounidense de bloqueo unilateral.

El tercer pilar enfatiza “la defensa firme del sistema internacional centrado en la ONU” y “el orden internacional basado en el derecho internacional”. Esta norma se opone a las medidas coercitivas extraterritoriales y sostiene que solo el marco multilateral puede legitimar dichas acciones.

El cuarto punto vincula desarrollo y seguridad, afirmando que “China está dispuesta a compartir con los países del Golfo las oportunidades que ofrece la modernización china”. La premisa subyacente es que la prosperidad compartida reduciría las fuentes regionals de enfrentamientos.