Pedofilia y guerra sucia contra el movimiento independentista irlandés

MPR21                                                                                                                                Juan Manuel Olarieta                                                                                                        19/04/26

El caso de Epstein no es una excepción sino un método de funcionamiento típico de las centrales de espionaje desde hace un siglo. En 1980 se destapó en Belfast, la capital de Irlanda del norte, uno característico de esos “escándalos”, que fue convenientemente tapado como si se tratara de violaciones de menores cometidas en un internado para niños. Es el caso Kincora. “Lo que hace que Kincora sea notable es que los servicios de espionaje británicos participaron en el abuso continuado de niños para asegurar la inteligencia”, dice el Daly Telegraph (1).

Eran los tiempos de la “guerra sucia” en el norte de Irlanda, que los unionistas llaman “Ulster”, contra el movimiento independentista y las centrales de espionaje convirtieron el internado de Kincora en un centro de tortura infantil dirigido por pedófilos, entre ellos sus propios agentes y colaboradores.

Lord Mountbatten

El MI5 (dependiente del Ministerio del Interior) y el MI6 (del Ministerio de Asuntos Exteriore) crearon un cebo en el internado infantil para comprometer y chantajear a determinadas figuras políticas de relieve. El internado proporcionó un manera de reclutar y comprometer a numerosas personas en la “guerra sucia” contra los independentistas irlandeses, a costa de las violaciones de los niños.

En mayo del año pasado, el periodista Chris Moore publicó un relato del caso titulado “Kincora: la vergüenza de Gran Bretaña” (2). Como cabía esperar, sus revelaciones han sido recibidas con un silencio sepulcral en los medios de comunicación británicos.

Kincora formaba parte de una red de pedofilia que se extendía por varios internados infantiles de Irlanda del norte. Uno de los que frecuentaban aquel lugar era Lord Mountbatten, primo de la reina Isabel II y virrey de la India, ejecutado en 1979 por la organización irlandesa IRA.

La pedofilia de Mountbatten era ampliamente conocida. Como ocurre en estos casos, todos los sabían y todos se callaban. Ya en la Segunda Guerra Mundial, el FBI identificó a Mountbatten como “un homosexual con perversión por los niños pequeños”. Cuando el historiador británico Andrew Lownie quiso acceder a los archivos del FBI sobre Mountbatten, le dijeron que habían sido destruidos. Un funcionario del FBI le confesó que se eliminaron después de que los pidiera.

La casa de los horrores

El internado se abrió en 1958 y desde el principio los niños denunciaron que las violaciones eran rutinarias. Durante las décadas siguientes el albergue fue inspeccionado repetidamente por la policía en respuesta a las acusaciones. Acabaron siempre en la papelera.

William McGrath

Las denuncias aumentaron en 1971, cuando un destacado espía del MI6, William McGrath, fue nombrado tutor del centro. Las niños describieron que habían sido violados sádicamente por McGrath hasta el punto de sufrir hemorragias internas.

Uno de los niños, Stephen Waring, no pudo soportar más la brutalidad y el horror, y se suicidó en 1977 saltando al mar durante un viaje en el ferry entre Belfast y Liverpool.

Tanto McGrath como el director del centro, Joe Mains, llevaban a los niños por los bares y hoteles, donde eran alquilados a los huéspedes (3). McGrath era un personaje bien conectado en la Irlanda ocupada, con profundos vínculos con los políticos unionistas y las bandas paramilitares unionistas, como la Orden de Orange. Incluso McGrath encabezó su propia banda de pistoleros, Tara, al servicio del ejército británico.

McGrath se jactaba de su trabajo con la inteligencia británica. Una fuente policial le confirmó a Moore que trabajaba para el MI6 desde finales de la década de los cincuenta. Todo lo que hacía era conocido por la inteligencia británica.

Pedófilos y espías

Uno de los habituales de Kincora era Maurice Oldfield, máximo dirigente del MI6 en Irlanda del norte durante la década de los setenta. Era un veterano espía de la Guerra Fría. Poco antes de su muerte en 1981, el MI5 llevó a cabo una larga investigación sobre sus actividades en Oriente Medio e Irlanda del norte.

La central de espionaje reunió cuatro voluminosas carpetas que documentaban los vínculos de Oldfield con Kincora, su amistad con Mains y su conexión personal con los crímenes que se cometieron en el internado, lo cual era ampliamente conocido por la policía de Irlanda del norte.

El subdirector del MI6, Peter Hayman, fue otro de los pedófilos que violaron a los niños de Kincora. En 1978, durante un registro en su domilio, la policía de Londres descubrió su colección de pornografía infantil. A pesar de ello, en 1981 lo nombraron miembro de la Cámara de los Comunes.

Tres años después le sorprendieron con un niño en unos baños públicos de Londres y fue detenido. Toda su condena consistió en una amonestación.

Los crímenes de Kincora no se destaparon hasta enero de 1980 y, en diciembre del siguiente, año fueron juzgados Mains, McGrath y otros cuatro pedófilos a penas insignificantes.

Durante el juicio la preocupación del espionaje se centró en que nadie difundiera las conexiones de Kincora con el MI5 o el MI6. Era un caso aislado; no se debía generalizar. Los extensos archivos complilados entre de 1980 y 1983 fueron destruidos.

Silencio y complicidad

En abril de 2021 la BBC anunció una nueva temporada de documentales para arrojar una nueva luz sobre Irlanda del norte. Entre ellas estaba “The Lost Boys of Belfast”, que contaba la historia de los niños que desaparecieron de Belfast durante la represión del movimiento independentista. Los casos estaban relacionados con la pedofilia en Kincora. Entre los entrevistados se encontraban varios policías que confirmaron que la inteligencia británica había saboteado sistemáticamente sus investigaciones sobre las desapariciones.

Pero la BBC no era más que una sucursal del MI5, que tenía una oficina propia dentro de la cadena (4). En vísperas de la transmisión, el documental fue retirado de la emisión. Era demasiado evidente que el MI5 había participado en la violación de los niños de Kincora. Con otro nombre, el documental se puede ver hoy en YouTube (5).

El silencio no solo alcanza de Kincora sino a toda la “guerra sucia” de las bandas terroristas británicas, legales e ilegales, contra los independentistas irlandeses.

(1) https://www.independent.co.uk/news/uk/crime/the-kincora-scandal-mi5-tried-to-blackmail-belfast-homosexual-says-whistleblower-9644610.html
(2) https://www.irishacademicpress.ie/product/kincora/
(3) https://villagemagazine.ie/kincora-survivor/
(4) https://villagemagazine.ie/kincora-an-orwellian-nightmare-at-the-bbc-by-david-burke/
(5) https://www.youtube.com/watch?v=QAXRIX-Vwss