Los mejores discos africanos de 2022

Fuente: https://www.afribuku.com/los-mejores-discos-africanos-de-2022/                                                                                    Javier Mantecón                                                                                04.01.23

Como cada año, repasamos las novedades discográficas del continente africano seleccionando lo más destacado entre diferentes estilos. La electrónica más vanguardista se ha asentado a través de escenas muy consolidadas como la sudafricana, la keniana o la senegalesa. Asimismo, los músicos tradicionales también han presentado trabajos notables en los que se suben de manera natural a las nuevas tendencias musicales sin olvidar sus tradiciones respectivas.

Por otro lado, Nigeria, quien lleva años reinando en el formato single afrobeats mediante, ha supuesto un ejemplo a seguir para otros países y escenas que copian su formato y en ocasiones, su éxito. Burna Boy, Rema o Pheelz han reventado las listas de nuevo, pero también Aya Nakamura, Kelvyn Boy o Wally Seck.

Artistas consolidados como Vieux Farka Touré, Fatoumata Diawara, Oumou Sangaré, Pongo, Etran de l´Aïr, Bonga o Majid Bekkas no han entregado sus mejores trabajos pero esto no ha impedido poder disfrutar de una rica colección de LPs que presentamos a continuación:

13. McIntosh Jerahuni – “So Ko” – autoeditado

Gracias a la hiperactividad del bailarín, coreógrafo y músico McIntosh Jerahuni, originario de Zimbabue, hemos podido disfrutar durante 2022 de una maravillosa trilogía formada por los álbumes “panogumiraMazwi”, “dzeVaridzi” y este “So Ko” que nos ocupa. Partiendo de una formalidad similar, los tres discos nos presentan ambientes en los que la voz de Jerahuni, la mbira y unos arreglos deliciosos estructurando un juego de entresombras con texturas delicadas y evanescentes. Y aunque no se puede considerar “So Ko” un trabajo estrictamente instrumental, puesto que la voz de Jerahuni se encuentra presente en muchos de los cortes de este álbum, el trabajo vocal de corte experimental así lo sugiere. Ecos y sombras, percusiones vocales y kalimbas para transportarnos a un mundo imaginario, el del propio artista, en el que lo chamánico y lo vanguardista se dan la mano sin complejos.

 

 

12. Jinku / Karun – “Passenger 555” – Jacob Solomon & Karun Music

El dúo de Kenia formado por el DJ y productor Jinku y la cantante Karun propone con “Passenger 555” un magnífico trabajo de RnB, en sus propias palabras, “cósmico”. Plasmado como un mini álbum conceptual en formato reversible, dedicado al nacimiento y posterior enfriamiento de una relación amorosa (si se pincha en el orden inicial, si se hace al contrario, la historia cambia), “Passenger 555” sigue la senda del Nu Soul contemporáneo, en el que beats downtempo, arreglos instrumentales y capas de voces forman una arquitectura sonora estereoscópica para disfrutar en el silencio de la noche. Un fantástico trabajo que deja con ganas de más y cuenta con una producción impecable que nos hará seguir de cerca la carrera de ambos implicados.

 

 

 

11. Sampa the Great – “As Above, So Below” – Loma Vista Recordings

La artista zimbabuense crecida en Botswana, Sampa the Great, lleva años generando interés hacia el público internacional a través de sus personalísima manera de entender la música urbana del s.XXI. Reivindicando en todo momento sus orígenes, Sampa ha conseguido cristalizar lo que desde 2015 comenzó a perfilar: beats rotundos, flow limpio pero duro, atmósferas ensoñadoras, homenajes al Zamrock, y un muy inteligente trabajo de disonancia vocal combinado con armonías tradicionales. Temas como “Imposter Sydrome”, “Never Forget”, “Lane”, “IDGAF” o “Let Me Be Great” confirman a una artista en plena efervescencia que además se sabe rodear de grandes colaboradores como Mwanjé, Denzel Curry o Angelique Kidjo.

 

 

 

10. Imarhan – “Aboogi” – City Slang

Qué necesario era este soplo de aire fresco para el Tichoumaren. Originarios de Tamanrasset, Imarhan tendían a ser un grupo más de imitación de sus héroes y paisanos Tinariwen con sus dos primeros álbumes. Gracias a la instalación del primer estudio de grabación profesional en su ciudad (iniciativa propia del grupo), llamado precisamente Aboogi, Imarhan han conseguido producir un disco que rezuma desierto por sus cuatro costados y presentarlo con un cuerpo de arreglos quasi ambient que viste a las canciones con un muy pertinente velo etéreo y expansivo. Como si Brian Eno y Daniel Lanois hubieran grabado en Tamanrasset en lugar de en el Rancho de la Luna, en “Aboogi” funciona todo lo que en los últimos de Tinariwen falla, el sonido y las canciones. La inicial “Anchikad”, la introspectiva “Temet”, la alegre “Laouni”, el contrapeso vocal femenino de “Taghadart”, la sobriedad espectral de “Tamiditin” y esa maravilla final acústica que abre un nuevo mundo de posibilidades llamada “Adar newlan”, forman un sólido cuerpo de canciones muy potente a rescatar asiduamente.

 

 

 

9. Berikely & Zama – “Ela Ela” – Abrazik

El kabossy es un instrumento malgache prácticamente desconocido para el público. Parecido al ukelele, el kabossy es una de las claves armónicas y rítmicas de la música del altiplano de Madagascar que con la Berikely & Zama podrá poco a poco reivindicarse. “Ela Ela” se presenta como un trabajo en el que a la melodía y el ritmo ternario tan significativo de la Isla Roja, se unen para formar una colección de canciones pegadizas e interpretadas de manera elegante. El omnipresente kabossy y el amplio registro vocal del malgache Berikely, nos permiten viajar a su país de origen a través de una suerte de gasy-pop luminoso y adictivo.

 

 

 

8. Faizal Mostrixx – “Transitions” – Glitterbeat Records

El ugandés Faizal Mostrixx comenzó en 2017 su andadura musical presentando una propuesta basada en utilizar patrones rítmicos de su país de origen como base de su música, utilizando la electrónica como herramienta. Si bien este planteamiento no es totalmente novedoso, pocas veces se ha realizado de manera tan certera. Desde su debut discográfico Faizal Mostrixx ha ido creciendo como músico en cada uno de sus pasos, y “Transitions” su EP editado este año en Glitterbeat, no es una excepción. Un trabajo complejo y profundo que hipnotiza desde el primer beat a través de la riquísima tradición rítmica de Uganda. Citando a Boddhi Satva o  Black Coffee como influencias, Faizal Mostrixx huye de los lugares comunes de la electrónica actual, revisando los códigos afrofuturistas desde la perspectiva identitaria personal.

 

 

 

7. Saltpond City Band – “Boko a Ko” – Meet Me There Records

Porque por mucho que el azonto y el afrobeats se empeñen en intentar borrar el highlife de la faz de la Tierra, sus raíces multiculturales son tan fuertes que aún quedan músicos con mucho que decir. “Boko a ko” es el disco debut de una banda con muchas tablas. Formada hace una década por el gran Ebo Taylor en su Saltpond natal, es ahora su hijo Henry Taylor quien lidera el grupo. Highlife y afrofunk ghanés de oficio con colaboraciones como el gran flautista Dela Botri o el propio Ebo Taylor, “Boko a ko” no supone un ejercicio de nostalgia, sino un gran trabajo en el que polirritmia, vientos, guitarras y melodías se unen para ofrecernos otra página de oro más en el denso libro de la música de Ghana.

 

 

6. Ghalia Benali, Constantinople, Kiya Tabassian – “In the Footsteps of Rumi” – Glossa

Rūmī, fue un célebre poeta musulmán persa, ​​​erudito islámico, teólogo y místico sufí. Su obra poética ha sido reinterpretada y revisitada por infinidad de artistas durante la historia. Le toca el turno a la tunecina Ghalia Benali junto al músico iraní Kiya Tabassian de enfrentarse ante tamaña tarea e intentar salir de ella de manera digna. Y no es sólo es así sino que nos encontramos frente a un trabajo exquisito. La profunda y mágica voz de Benali junto al setar y voz del excelente Tabassian, nos transportan a un mundo en el que los susurros, los versos, las intenciones y las miradas lo son todo. Un disco plagado de rincones entrevelados, complejo y delicioso.

 

 

5. Dawda Jobarteh – “Do You Know a Place Called Flekkeroy?” – Ajabu!

La productividad del gambiano afincado en Londres Dawda Jobarteh, es apabullante. Sólo en 2022 ha publicado dos álbumes “Soaring with Lands” en dos versiones diferentes y “Do You Know a Place Called Flekkeroy?”. Es éste último el que nos ocupa, la kora de Jobarteh nunca ha sonado tan poco protagonista y tan libre. La omnipresente y excelente trompeta del noruego Gunnar Halle toma el relevo de solista, dejando a la kora tejer bases armónicas de gran complejidad a partir de las que Halle desarrollará sus melodías. El tono melancólico, invernal del disco nos ofrece una nueva visión de la kora de Jobarteh, más oscura y misteriosa, y por tanto estimulante y novedosa. “Do You Know a Place Called Flekkeroy?”, “Togo” o “Winter Trees Standing Sleeping” ya se suman a lo mejor del magnífico repertorio de un músico que está demostrando durante su carrera la versatilidad y riqueza de la kora como instrumento, saliéndose de los cánones tradicionales establecidos para ésta.

 

 

 

4. Alune Wade – “Sultan” – enja yellowbird

“Dakar fast-food”, el disco afrobeat de Alune Wade, ya fue uno de nuestros favoritos en 2018. El bajista senegalés ha dado la vuelta a su sonido, tras múltiples colaboraciones con músicos de todo el mundo, mirando esta vez al mundo del norte de África. “Sultan”, su nuevo trabajo, es un álbum complejo, dotado mucha profundidad musical, en el que tanto el jazz como las músicas de países como Mauritania, Argelia o incluso Etiopía en algunos dietas, se desarrolla con una gran variedad de detalles y arreglos gracias a una instrumentalización superdotada. Un maravilloso disco que confirma a Alune Wade como uno de los músicos más excitantes y completos de África Occidental en estos momentos.

 

 

3. Rokia Koné, Jacknife Lee – “BAMANAN” – Real World Records Ltd

“BAMANAN” es la prueba material de que la música tradicional puede realizarse de mil maneras distintas, no perder el carro de la contemporaneidad y al mismo tiempo mantener su personalidad y raíz. El excelente nuevo trabajo de la griot maliense Rokia Koné, junto al productor e ingeniero irlandés Jacknife Lee (quien ha trabajado con Weezer, Modest Mouse o Taylor Swift), parte de una base electrónica, en la que ritmo y armonías abrazan a chillwave y el synthpop sin olvidar la revisión de melodías malienses mediante samples, a la que se añade la afinada y excelente voz de la maliense utilizando la tradición bambara para coronar unas canciones expansivas, ensoñadoras y casi ambient. La propia portada de “BAMANAN” es sin duda una buena alegoría de lo que encontraremos en el disco: Rokia Koné vestida de manera tradicional en una habitación de una casa occidental en la que la luz blanca entra por las ventanas. Un excelente trabajo que abre la mente y nos conecta con ese mundo a caballo entre lo digital y lo físico.

 

2. Wema – “Wema» – !K7 Music

Porque también en África se hicieron discos durante la pandemia COVID, el colectivo Penya junto al productor neoyorkino Photay, se unen con el multiinstrumentista tanzano Msafiri Zawose para presentarse como Wema y lanzar un álbum, “Wema” dividido en cuatro partes. Un compendio de música electrónica experimental, ritmos tanzanos y latinos que ofrecen nuevas maneras de estimular al oyente. “Wema” presenta una nueva manera de comprender la música electrónica, partiendo de la raíz del beat y desarrollando un lenguaje arriesgado y sugestivo. “Wema” es una joya que ya está dando frutos, el propio colectivo ha lanzado otro excelente EP este año titulado “ZEZE” que complementa su propuesta desde un punto de vista más íntimo y acústico.

 

 

1. Black Mango – “Quicksand” – Helixed

Es muy difícil encontrar un disco tan estimulante como Quicksand, el debut de la misteriosa banda maliense Black Mango. Construido por el productor Philippe Sanmiguel, “Quicksand” presenta una nueva manera de comprender la música de Malí en general y songhai en particular. La superposición de capas sonoras, el ambient, el sokou, el art-rock, el blues, Bowie y Ali Farka Touré unidos para crear un cuerpo de canciones hipnótico, adictivo y corrosivo. Las apariciones de Samba Touré, Anansy Cissé, Mariame Koné, Hugo Race o familiares del propio Farka, aportan su talento dotando a “Quicksand” de una variedad de registros extraordinaria, siempre encajada en la excelsa arquitectura propuesta por Sanmiguel. Un disco excelente e importante que abre las puertas a la modernización de la música songhai y plantea un futuro alentador para la misma.

 

Una crítica más exhaustiva aquí

 

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