

Canarias financia a las redes de Desokupa con dinero público por tercer año consecutivo, blanqueando el negocio de quienes quieren echarnos de nuestras casas con violencia.
Es un insulto a la clase trabajadora. Mientras miles de familias en nuestras islas viven bajo la amenaza constante del desahucio y la precariedad habitacional, el Cabildo de Tenerife, el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Santa Cruz han decidido dónde poner sus prioridades: financiando el blanqueamiento institucional de quienes viven de la intimidación, otra vez, otro año más. Tercero consecutivo.
Repetimos el mismo discurso del año pasado. Bajo el disfraz de «evento familiar e inclusivo», el Fit Experience Fest no es más que una pasarela de propaganda para empresas que son el pulmón económico de la extrema derecha más violenta.
A estas alturas, no podemos llamarlo «descuido», hay que llamarlo colaboracionismo. El evento está patrocinado, de nuevo, por LifePro, marca de suplementación que tiene como principal embajador y comercial a Daniel Esteve, líder de la organización Desokupa. Marca que diariamente colabora en concepto de publicidad y descuentos en las Desokupa News. Este festival en su primera edición sirvió para la presentación del Club Desokupa antes de comenzar a formar policías, esponsorizado por Lifepro, con presencia de Daniel Esteve y el neonazi Daniel Jacare como instructores.
Con dinero público a través de este festival, se promociona un modelo de negocio que alimenta directamente a quienes utilizan la estética del «músculo y el terror» para hostigar a los más vulnerables.

Recientemente, la justicia ha condenado a miembros de algunas de estas organizaciones de desokupación a penas de prisión por coacciones, amenazas, intimidación, homicidio en grado de tentativa o incluso asesinato, como ya ocurriese con la empresa Desokupa Ahora, que constaba como patrocinadores del evento en sus ediciones de 2024 y 2025, hasta acabar sus miembros en prisión por homocidio.
Resulta especialmente sangrante la validación y complicidad que estos grupos y sus métodos ilegales reciben por parte de las instituciones canarias, con la presencia de la Concejalía de Educación y Juventud, mostrando nuevamente su logo junto al resto de patrocinadores, o del propio alcalde Bermúdez en el evento de presentación de la edición del presente año, a pesar de las quejas recibidas sobre las pasadas ediciones y de los artículos aparecidos en prensa describiendo la relación entre el evento y estos grupos criminales.
Mientras se nos dice que «no hay recursos» para vivienda pública, se riega con subvenciones y apoyo logístico un festival que cobra 12 euros la entrada y sirve para que empresas privadas engorden sus beneficios a costa de promover una ideología reaccionaria y escuadrista.
Este patrocinio se une a lo que se está convirtiendo en tradición para las instituciones canarias, la promoción y contratación de grupos y personalidades de extrema derecha, como hemos conocido recientemente con los contratos otorgados al canal EDA TV, o a un influencer ultraderechista dando formaciones en colegios o promocionando Canarias en FITUR durante años.
Resulta obsceno que el mismo Gobierno que debería proteger el derecho constitucional a la vivienda, patrocine indirectamente a los «comerciales» de la industria del desalojo extrajudicial violento. No es solo una cuestión de ética, es una traición social. Se están utilizando recursos públicos para limpiar la imagen de marcas que sostienen la logística del odio y la violencia de clase.
Por todo, exigimos:
1. La retirada inmediata de cualquier patrocinio o apoyo público a eventos vinculados con empresas que esponsorizan a grupos de coacción.
2. Transparencia total sobre las cuantías de dinero público vertidas en este festival.
3. Compromiso ético: Las instituciones deben vetar la presencia de cualquier entidad que vulnere los derechos humanos o colabore con organizaciones condenadas por la justicia.
Canarias no es un gimnasio para los matones del capital. No vamos a permitir que el dinero de nuestros impuestos se utilice para muscular a quienes vienen a echarnos de nuestras casas de forma violenta.
Sindicato de inquilinas de Tenerife
