Fuente: La Jornada Ilán Semo
¡No a la guerra!Obreros, empleados, técnicos, el magisterio y las grandes centrales sindicales –en suma, el mundo del trabajo–, salieron a las calles para impugnar la política que, desde el inicio de la pandemia, convirtió a la Comisión Europea –algo así como el Poder Ejecutivo inelecto de la Unión Europea– en una estación de trámites y (muy) cuantiosos negocios delineados desde la Casa Blanca.





