Fuente: https://www.wsws.org/es/articles/2022/10/22/robi-o22.html?pk_campaign=newsletter&pk_kwd=wsws Oscar Grenfell 22.10.22
En un discurso pronunciado ayer en el Club Nacional de Prensa de Australia en Canberra, Jennifer Robinson, una de las abogadas de Julian Assange, ofreció una acusación contundente e incontestable sobre la prolongada persecución política de su cliente.
El discurso de Robinson, que fue retransmitido en directo por la Australian Broadcasting Corporation, financiada por el Estado, contenía una aguda advertencia sobre la situación de Assange y las implicaciones del intento de Estados Unidos de procesarlo.
Assange, dijo, no sobreviviría a años más de encarcelamiento y ‘persecución por el proceso’. Y si fuera extraditado de Gran Bretaña a EE.UU. y llevado ante un tribunal canguro por publicar información veraz, sería un golpe de puñal a la libertad de prensa y a los derechos democráticos.
El discurso fue una rara brecha en el muro de silencio sobre el caso Assange en Australia. Sus diversas citas judiciales han recibido una cobertura superficial, pero apenas ha habido programación televisiva o informes de fondo sobre la persecución de un ciudadano y periodista australiano.
Robinson señaló que muchos se escandalizaron por la aparición de Assange cuando fue sacado de la embajada de Ecuador en Londres por la policía británica en 2019. Ella dijo que no lo estaba, porque ‘durante siete años había visto su deterioro de salud’.







