[El pasado mes de noviembre, Chris Den Hond viajó a Beirut para realizar una serie de reportajes, entre los que se incluye la siguiente entrevista. La capital libanesa, así como otras regiones del país, son blanco de ataques israelíes casi diarios, mientras que numerosas localidades del sur siguen ocupadas por las fuerzas militares del Estado sionista.
A pesar del alto el fuego de noviembre de 2024, Israel multiplica los ataques aéreos, las incursiones terrestres y los asesinatos selectivos en el sur del Líbano, destruye los campos de olivos e incluso construye un muro. Según la FINUL (Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano), el alto el fuego se violó 6800 veces entre el 27 de noviembre de 2024 y el 22 de octubre de 2025, “en su gran mayoría por parte de Israel”.
En septiembre de 2024, miles de personas resultaron heridas cuando unos buscapersonas con bomba, utilizados por Hezbolá para su comunicación interna, explotaron simultáneamente en todo el país, matando a nueve personas e hiriendo a cerca de 2800. Poco después, Israel lanzó una ofensiva militar a gran escala que culminó con la eliminación de la dirección militar de Hezbolá y el asesinato de su líder histórico, Hassan Nasrallah.
Hoy en día, las potencias occidentales condicionan su ayuda financiera para la reconstrucción al desarme de Hezbolá y a su marginación, así como la de sus aliados, en el plano político. Esta entrevista con Doha Chams, periodista, y Walid Charara, periodista del diario al-Akhbar, aborda estos aspectos y sus consecuencias regionales más amplias. Fundado en 2006 por Joseph Samaha (1949-2007), influyente intelectual de izquierda y gran nombre del periodismo árabe, al-Akhbarsigue siendo una referencia en la región como medio de comunicación antiimperialista, radicalmente opuesto a las acciones de Israel y a las políticas occidentales. La contribución cruzada de Léonard Sompairac, geógrafo y colaborador de Orient XXI, completa este análisis de la actualidad libanesa. CT]
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