
Un juez israelí dictamina que el adolescente palestino arrestado «probablemente murió de hambre», pero cierra el caso.
Es probable que Waleed Ahmad, un adolescente palestino, muriera de inanición en la prisión de Megido, en Israel, pero el caso relacionado con su muerte ha sido archivado, lo que ha provocado indignación entre los grupos de derechos humanos y plantea interrogantes urgentes sobre las condiciones carcelarias de los niños palestinos.









