Sol Hurtado El Salto 26 de agosto
La decisión de no ser madre sigue siendo una declaración incómoda. Quienes la tomamos somos vistas como mujeres incompletas, heridas, confundidas o en rebeldía. Como si la negativa a la maternidad fuera un síntoma, no una decisión legítima y, por tanto, como si no mereciera respeto, sino supervisión.
Lo de siempre: cita rápida, bata de papel, camilla, espéculo y conversación breve. Aproveché para hacer una pregunta que tenía pendiente desde hace tiempo: ¿la seguridad social liga las trompas? La matrona respondió sin dudar: “En tu caso jamás. Tienes que tener dos hijos para que te lo hagan”. Me quedé callada unos segundos. “No tengo hijos, no voy a tenerlos, lo sé desde hace años”, le expliqué.
Seguir leyendo El paternalismo médico y la negación de la autonomía reproductiva




Blogs

