

Una sentencia que no se cumple, una niña arrebatada y una administración que se escuda en la burocracia. La historia de Omozele revela la violencia institucional que sigue marcando la maternidad negra en España.
En 2012 nació Emanuela, hija de Omozele, una mujer nigeriana residente en Navarra. Poco después del parto, los servicios sociales le retiraron a la niña. Omozele firmó documentos que no entendía, sin intérprete ni asistencia letrada, en un idioma que apenas conocía. En 2015, tras años de lucha, la Audiencia Provincial de Navarra reconoció que el procedimiento había sido irregular y le dio la razón a la madre, ordenando que la menor regresara con ella.








