mpr21 Redacción

En febrero del año pasado, en medio del debate sobre un posible despliegue de tropas occidentales en Ucrania, Olaf Scholz, entonces jefe del gobierno alemán, justificó su negativa a entregar misiles de crucero aire-tierra Kepd-350 Taurus al ejército de Kiev.
“Es un arma de muy largo alcance, y lo que hacen los británicos y los franceses en cuanto a objetivos y escolta no lo puede hacer Alemania. Sería irresponsable por nuestra parte participar de la misma manera”, declaró en una entrevista con la Agencia de Prensa Alemana (DPA), en alusión a los misiles Scalp/Storm Shadow entregados al ejército ucraniano por París y Londres.











