Fuente: https://mpr21.info/quieren-cerrar-las-puertas-del-infierno/ mpr21

Es una leyenda moderna. Las guías turísticas dicen que en 1971 los geólogos soviéticos perforaban el subsuelo en Darvaza, cerca de Achgabat, la capital de Turkmenistán, para evaluar la cantidad de gas metano que contenía. El suelo cedió formando tres enormes cráteres de 70 metros de diámetro y 20 metros de profundidad. Del agujero emanaba metano y los científicos le prendieron fuego, creyendo que la combustión pronto lo haría desaparecer.
No es exactamente así. Al parecer la sima se formó en la década de los sesenta y no se incendió hasta los ochenta. Medio siglo después la mecha sigue encendida como si el gas no se agotara nunca. De noche, en medio del desierto de Karakum, el espectáculo impresiona a los turistas. Parece conducirles a las entrañas mismas de la Tierra.






