Fuente: https://www.wsws.org/es/articles/2023/07/29/spac-j29.html?pk_campaign=newsletter&pk_kwd=wsws David Walsh 29.07.23

La absolución del actor Kevin Spacey en un tribunal londinense de todos los cargos por delitos sexuales es un golpe significativo y totalmente merecido a la caza de brujas #MeToo (#YoTambién), que dura ya casi seis años.
Revela que la afirmación antidemocrática de que los acusadores ‘deben ser creídos’ no es aceptada por amplias capas de la población, que siguen convencidas de que también los acusados tienen derechos, incluido el derecho a enfrentarse a sus acusadores y a interrogarlos.
La absolución de todos los cargos demuestra sorprendentemente que la capa social convencida de la culpabilidad de Spacey y de la perfidia de todos los objetivos de la cruzada #MeToo, a menudo sobre la base de acusaciones descabelladas y sin fundamento, es estrecha, privilegiada, autocompasiva y políticamente reaccionaria. La exoneración de Spacey es, sin duda, un acontecimiento popular.



