Fuente: https://www.jornada.com.mx/2023/11/26/mundo/017a1mun Arundhati Roy** 26.11.23
Si permitimos que continúe esta desvergonzada masacre, transmitida en vivo hasta durante los descansos más privados de nuestras vidas personales, somos cómplices de ella. Algo en nuestro ser moral se alterará para siempre. ¿Simplemente vamos a mantenernos de brazos cruzados y mirar mientras bombardean hospitales, mientras un millón de personas son desplazadas y sacan a miles de niños muertos de debajo de los escombros? ¿De nuevo vamos a observar cómo todo un pueblo es deshumanizado a tal punto que su aniquilación no importa?








