mpr21 Diego Herchhoren

En el argot de la política internacional se denomina “diplomacia de defensa” a todas aquellas operaciones que rodean a la industria militar que, aparte de su papel bélico, contienen otro eminentemente político.
El caso de las relaciones de España con Israel es uno de los ejemplos más evidentes de cómo funciona esta diplomacia, donde la balanza comercial armamentista tiene un claro balance desigual entre lo que España exporta frente a lo que importa. España adquiere de Israel no solamente armas y tecnología, sino que también importa la llamada “tecnología de opresión” que hace que los vínculos entre ambos países sean más profundos de lo que parece.










