
Lo único que se puede evaluar hasta ahora, a falta de represalias israelíes al momento de escribir este artículo, es que ambas partes están muy preocupadas por su reputación.
El 1 de octubre por la tarde, Irán lanzó varios cientos de misiles balísticos contra Israel en represalia por el asesinato de figuras importantes del Eje de la Resistencia por parte del autoproclamado Estado judío y por su última guerra en el Líbano. Ambos bandos están aprovechando esta situación: Irán afirma que la “Promesa Verdadera II” destruyó varias bases militares de su enemigo, mientras que Israel insiste en que se trató de una manifestación en su mayor parte inofensiva. Aun así, Israel prometió tomar represalias en el momento y lugar que escogiera, lo que mantiene al mundo en vilo.







