mpr21 Redacción

Al presentar el nuevo misil Oreshnik, Putin se preocupó de destacar que se trata de un arma nueva, cuyo origen no es soviético. Como los mejores magos, “Putin se ha sacado un conejo de la chistera”, decía una web estadounidense, y no hay nada mejor que probar el invento sobre la marcha.
Pero el jueves no todo fueron novedades. Había viejas cuentas que saldar y Putin aprovechó la ocasión para recordar que Estados Unidos había cometido un error al desmarcarse unilateralmente el Tratado INF en 2019.
Como expusimos ayer, el antecedente del Oreshnik es el RS-26 con un alcance más corto y una ojiva con seis (en lugar de los cuatro anteriores) cargas de reentrada independientes.









