
En una tragedia impactante en Detroit, dos niños pequeños murieron congelados el lunes dentro de una camioneta en el estacionamiento de un casino, donde la familia sin hogar se intentaba refugiar del frío. El evento ha provocado una efusión de simpatía por las víctimas e indignación por las brutales realidades del capitalismo estadounidense.
Tateona Williams, una asistente médica desempleada de 29 años, su madre y sus cinco hijos han estado sin hogar durante tres meses. Regularmente parqueaban la camioneta en varios garajes del casino porque era más seguro que las calles y les permitía acceder a los baños del casino.






