

Tras los análisis de China y de Meili sobre Alaska y el post Alaska, el mío.
Los esfuerzos de las «moscas sin cabeza», como denomina Meili a los psicópatas y drogadictos que nos gobiernan (porque nos dejamos), por evitar quedar al margen del proceso de negociación entre Rusia y EEUU, del que el país 404, antes conocido como Ucrania, es uno de sus elementos, está haciendo que volvamos a ver toda una batería de mensajes en el estercolero mediático sobre más de lo mismo, pero con una variación: los psicópatas y drogadictos ven ahora un «primer paso positivo» para Europa en la actitud de «papi» Trump.






