Siguiendo el dinero
Cuando pensamos en imperios a lo largo de la historia se nos vienen a la cabeza ejemplos como el imperio romano, el imperio británico, el imperio estadounidense, etc. En otras palabras, relacionamos automáticamente la idea de imperio con un lugar concreto del planeta. Hasta no hace mucho, esta confusión automática era un error comprensible. Sin embargo, en nuestra era moderna, esta tendencia a vincular incuestionablemente los imperios a determinados espacios de tierras geográficas es un error que ha contribuido a la confusión de una abrumadora mayoría de la población mundial.







