
▲ La situación política en Estados Unidos tal vez marca el principio de otra cosa, no de arriba, sino desde abajo, donde la ira contra más de lo peor empieza a volverse en un ¡ya basta! Eso no sería novedoso, pero sí bienvenido por el mundo. En Mineápolis, los manifestantes realizaron ayer un juego de palabras (“Sé bonito, sé bueno”) con los apellidos de las personas asesinadas por agentes antimigrantes.Foto Afp
La pregunta no deja de hacerse y las respuestas se multiplican, pero la verdad es que nadie sabe bien dónde estamos en este país. Que si es el inicio de una guerra civil, que si es o no fascismo (un debate intenso entre ciertos circuitos de la izquierda que parecen pensar que resolver eso es importantísimo), que si ya se perdió lo que quedaba de la “república” democrática (Gore Vidal había dicho que eso ya había sucedido hace más de un par de décadas, pero otros siguen tratando de confirmar la identidad del difunto), que si esto es algo nunca visto, mientras otros ofrecen argumentos de que mucho es más de lo mismo, pero peor.