
▲ El presidente Joe Biden en la iglesia de San Juan Bautista, ayer en Columbia. Mientras los políticos estadunidenses hablan de paz, abren frentes de guerra no sólo contra Rusia, sino contra China, Irán, Cuba y hasta amenazan con intervenciones militares en México y cualquier otro país que no se someta a las directrices de Washington.Foto Ap
Anunciaron que ya nos habían dejado salir del manicomio estadunidense con la derrota de Trump con su invitación a un retorno a la normalidad
y con los adultos
a cargo otra vez, pero resulta que sólo abrieron un manicomio más grande y bipartidista donde los internos han tomado control convencidos de que están sanos.