

Crónica desde la 3ª conferencia internacional “La llamada de Al-Aqsa” o “El triunfo de la voluntad sobre la tiranía”. Karbala (Iraq), del 12 al 15 de agosto de 2024.
Llegamos a Bagdad con más de 6 horas de retraso, atrapados en Estambul. El aeropuerto de Estambul es un mar inmenso de conexiones entre Oriente y Occidente, una burbuja por la que todos y todo parece transitar; totalmente europeizado, enorme, moderno y, sin embargo, como tantos otros esfuerzos de Turquía, insuficiente para obtener el estatus de país europeo. Así, a pesar del estándar y de las promesas, para el jardín europeo, este país sigue siendo la puerta de entrada a la selva. Pero, en esta frontera entre dos mundos, Oriente fluye con una fuerza abrumadora.
En Iraq, ya no hay burbuja que amortigüe el impacto de la realidad trágica que vive esta parte del mundo. Por si alguien perdió la memoria, recordemos que se trata de un país que, por estar cuajado de riquezas naturales -petróleo sin ir más lejos-, fue invadido y ocupado por el minoritario, aseado y civilizado Occidente global.







