mpr21 Redacción

En un estado de guerra permanente, como el que vivimos, la cantidad tiene más importante que la calidad. Hay que fabricar armas mucho más baratas porque no se pueden matar moscas a cañonazos. De esa manera con el rearme y el aumento de los presupuestos de guerra se podrán comprar y vender muchas más armas. El futuro del mercado de armas será como los demás: los que lo dominen serán las empresas que fabriquen más barato, es decir, las que sen capaces de fabricas nuevas armas en masa.
Anduril es una de esas empresas emergentes de la industria de guerra. Valorada en más de 30.000 millones de dólares, la empresa californiana empieza a competir con gigantes de la guerra, como Lockheed Martin, Northrop Grumman, Raytheon y Boeing. Las tres joyas de su catálogo militar son el dron Fury, el misil Barracuda y el interceptor RoadRunner.









