mpr21 Redacción

La destrucción de Siria es un capítulo crucial en la transformación de Oriente Medio por el imperialismo. El país no se va a estabilizar porque es un escenario de conflictos sin resolver, divisiones internas e intervenciones externas cuidadosamente alimentadas.
Tras la caída del gobierno de Asad, Estados Unidos apoyó al nuevo gobierno yihadista. Trump se reunió con el presidente interino, Ahmad Al Sharaa, de quien dijo que tenía “una posibilidad real de mantener unida a Siria”. Estados Unidos levantó las sanciones y eliminó a HTS, la delegación local de Al Qaeda, de la lista de organizaciones terroristas.












