León XIV asiste impertérrito al genocidio en Tierra Santa. En sus 100 días de pontificado apenas ha hecho algunas tibias peticiones de paz.
;?w=840&q=90)
El papa León XIV posa con monjas durante la audiencia general semanal en el Aula Pablo VI, en el Vaticano, el 13 de agosto de 2025. ANGELO CARCONI / EPA / EFE
La progresía católica empieza a tener la mosca detrás de la oreja. El pontífice elegido para continuar la obra del papa Francisco está virtualmente desaparecido, al menos para las cosas que realmente importan. Más de 62.000 personas han sido asesinadas en Gaza. Las tres iglesias cristianas del enclave (incluida la católica de la Sagrada Familia) han sido atacadas por Israel. Durante este periodo, León XIV no ha mostrado ninguna intención de plantarse allí (o todo lo cerca que le dejaran) para dar una misa urbi et orbi exigiendo el fin del genocidio. Ni está ni se le espera.















