

El Fit Experience Fest 2025 se presenta a la sociedad canaria como una fiesta del bienestar y el deporte, un evento promovido con la promesa de fomentar «hábitos saludables» y un «ambiente familiar». La primera impresión que da es que se trata de un evento más, un encuentro inofensivo que cuenta con el respaldo de instituciones insulares. Detrás de esta máscara de vida saludable, estamos ante un artefacto de la ultraderecha. Este evento es, en realidad, un vehículo para legitimar la agenda de odio y de violencia a costa de los recursos de la ciudadanía.
La complicidad institucional que lo ha apoyado con recursos del erario público, con el logo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y el Gobierno de las Islas Canarias impreso en sus carteles, constituye la palanca que permite que esta franja de redes extremistas adquiera una visibilidad y normalidad a la que no podría aspirar sin ello a nivel de difusión en nuestro espacio. Los discursos de la intolerancia se disfrazan a fin de introducirse insidiosamente en nuestra sociedad y adquirir un respaldo que de otro modo nunca les correspondería.






