
José Manuel Rivero 20/11/25

El reciente anuncio del presidente Sánchez sobre la adquisición de cien millones de euros en armamento estadounidense destinado a Ucrania —canalizado a través de la OTAN—, junto con la firma por parte de Francia de una “declaración de intención” para la venta de hasta cien aviones Rafale y sistemas de defensa aérea SAMP-T a Kiev, constituye un episodio revelador de las contradicciones estructurales que atraviesan el orden internacional contemporáneo.











