

23 de septiembre de 2025
«Llevo un cuarto de siglo impartiendo clases sobre genocidio. Sé reconocer uno cuando lo veo”.
Francisco Carrión
Jonas Benarroch se toma un café en una terraza del barrio madrileño de Chamberí. Habla pausado, pero sus palabras llevan el peso de un desgarro colectivo. “Nos cuesta mucho”, confiesa al inicio de la entrevista con El Independiente. “Cuesta aceptar que una parte de tu propio pueblo está cometiendo un genocidio. Pero no podemos seguir callados”, arguye.
Benarroch es presidente de JCall España, una asociación de judíos que nació en 2018 en Barcelona y hoy reúne voces de todo el país. Son unas decenas de miembros, pero se han convertido en una rara avis dentro de las comunidades judías españolas, que desde hace dos años han justificado la operación militar israelí en la Franja de Gaza, con más de 63.000 asesinados y un enclave completamente devastado tras dos años de guerra. El grupo al que pertenece Benarroch, en cambio, alza la voz contra la ocupación israelí y contra la violencia del ejército en Gaza.




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