Fuente: https://www.telesurtv.net/bloggers/Los-ojos-del-corazon-20221003-0001.html?utm_source=planisys&utm_medium=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_campaign=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_content=33 Ilka Oliva Corado 3 octubre 2022
Agarra la escoba y el mango de la pala y comienza a buscar basura para recoger, apenas empieza la tercera jornada de trabajo y Milagros está que se cae del sueño. Se ha maquillado con pastas y pastas de polvos, se bañó en loción y apenas entró en el uniforme ajustado de las caderas, usa bota de tacón mediano, aunque no es necesario como parte del uniforme de trabajo, pero quiere verse un poco más alta.

El mes pasado se puso pestañas postizas y se pintó el cabello de rubio encendido, aunque ella sabe que jamás podría ocultar por completo sus raíces mestizas por más que se tiña el cabello y se ajuste el uniforme. Se gastó un dineral haciéndose el permanente, dinero que ahorró durante cinco meses, se acolochó el cabello lacio herencia de sus ancestras.
Si pudiera también se cambiaría el color de piel cáscara de encino por uno más claro, en realidad Milagros quisiera parecer polaca o rusa, ese tono de piel le gustaría y esa altura y esa esbeltez. Ni de loca quisiera parecer india, las indias que conoce son más morenas que ella y tienen grandes ojeras remarcadas. Pobres, -piensa-. También las asiáticas con esa piel pálida, no quisiera ser asiática. Mucho menos negra africana, con ese color tan sucio de piel, tan negra, tan oscura. Milagros daría el brazo derecho por parecer europea y tener ojos azules o verdes. Por eso se puso lentes de contacto, aunque en realidad no los necesita.








