Fuente: https://rebelion.org/como-sabotear-un-gasoducto/ Le Monde Diplomatique
¿Funcionaba mejor antaño la diplomacia de los gasoductos?

En la década de 1970, los intercambios de gas entre Europa occidental y la Unión Soviética tenían encantadas a las cancillerías: estables y duraderas, las tuberías tendían un puente entre los dos bloques enfrentados del Viejo Continente (1). Y cuando los estadounidenses trataron de perturbar la “distensión”, cayeron en el desencanto: en 1982, el presidente Ronald Reagan sancionó a varias empresas europeas que participaban en la construcción de un gasoducto euro-siberiano que, a su juicio, haría a Europa depender de los “rojos” (2). Pero en aquel momento, los diez miembros de la Comunidad Económica Europea no se plegaron a las presiones de los estadounidenses y declinaron aplicar el embargo. Francia, por ejemplo, intervino una empresa para obligarla a entregar equipos a los soviéticos… Al cabo de unos meses, Washington dio marcha atrás.







